Primaveras de café. Un libro de lecturas vienesas – Joseph Roth

Primaveras de café. Un libro de lecturas vienesas – Joseph Roth

Hace cien años, en noviembre de 1918 se firmó el armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Al día siguiente se creó la Primera República de Austria. La época del Imperio Austrohúngaro había terminado.

En esos inmediatos años de posguerra, entre 1919 y 1920, Joseph Roth escribió un centenar de artículos para el diario vienés Der Neue Tag. Una selección de esos textos ha sido reunida en Primaveras de café. Un libro de lecturas vienesas (Acantilado, Barcelona, 2010).

En el prefacio, Helmut Peschina señala que en el diario vienés: « […] su tarea fue describir la vida cotidiana en la Viena de la posguerra, contar acontecimientos locales de mayor o menor importancia, […] Roth sabía hacer un “artículo lírico”, en el que era un auténtico maestro, […]».

En cada uno de los artículos se puede apreciar el estilo de Joseph Roth para describir escenas de la vida diaria que retratan la Viena en los días de posguerra. En cada texto resalta la sensibilidad del autor y su destreza para observar y comunicar detalles en los que están presentes, primordialmente, los contrastes sociales, en medio de pobreza, discriminación, desconfianza y abandono. Nunca perdió de vista el sentir de los más necesitados y de los marginados; supo comunicarlo y es una característica en su obra periodística y literaria.

Estos textos también presentan una muestra del uso de las metáforas por parte de Joseph Roth, además de los contrastes en las escenas que retrata en cada uno de sus artículos. Un ejemplo es «Entrevistas con tipos de la calle». El autor conversa con tres personas que son el reflejo de la pobreza y marginación en las calles de Viena y, desde las líneas iniciales, con el lenguaje utilizado, presenta una imagen de esos seres:
«Son hijos de la calle. La calle es su hogar y su techo, su origen y su destino. Son ellos los que dan a la calle su fisonomía y singularidad, forman parte de ella como las farolas, el adoquinado, las isletas, las columnas publicitarias, los obeliscos y las marquesinas de las paradas. Son el mobiliario de la calle, de la fábrica: la vida los engendra y los despilfarra como populacho en la gran ciudad.»

Otra muestra del uso que hace de las metáforas para señalar los contrastes y la situación social es «El bar del pueblo». Luego de describir un bar que tiene puerta giratoria, música de piano y hasta portero, escribe:
«Pero no quiero hablar de ese bar, sino del otro que hay en la bocacalle de la Schulerstrasse.
La puerta está abierta. Cacharros de lata entrechocan. A la izquierda de la entrada se encuentra el grifo de una conducción de agua. No cierra bien. A intervalos regulares, la boca de la conducción escupe gotas en el fregadero. ¡Clinc! ¡Clinc! Si se escucha un rato, suena como una música. Muy pobre, primitiva, pero música al fin y al cabo. Se aprende a distinguir las gotas. Oh, no son en absoluto iguales. La una es fuerte, repentina, y no cae, sino que se precipita de cabeza al fregadero. Y la otra es joven y tierna y tímida, y no se atreve a caer en el centro, sino que tintinea levemente en el borde. Todas juntas forman una música muy ingenua, infantil, y suena como si a pequeños intervalos se pulsaran las siete teclas de un piano de juguete. Ésta es la música de los pobres.»

Luego continúa con la descripción de ese local en medio de una atmósfera en que la pobreza está presente en cada renglón, aquella que viven los asistentes a ese local. El lenguaje y estilo de Roth dan fuerza a su descripción y envuelven al lector en ese ambiente que el autor observa y registra para la posteridad.

Aquellos locales que resaltaron en los años de esplendor de la Viena que quedó en el recuerdo, también están presentes en los artículos que escribió Roth, como la Sophiensaal, una mítica sala de bailes, sinfonías, conciertos y óperas desde los años del Imperio Austrohúngaro. En «El cuento de la Sophiensaal» el autor señala que es una historia real y la inicia como un cuento. Luego de narrar la historia, ese texto inicial servirá de contraste con otro, casi al final, para mostrar una realidad aún presente para los que sufrieron las consecuencias de la guerra.
«La historia de la Sophiensaal bien podría empezar como un cuento: “Érase una vez…”.
O sea: érase una vez una sala de fiestas que era como un poema, o, mejor aún, la sala de las salas, la sublime sala de fiestas. Resplandecía bajo miríadas de luces, y sobre su suelo de parqué giraban los más delicados piececitos blancos de las damas. […]
[…] Cuando la guerra recorrió el país, se llevó todo el esplendor: la Sophiensaal se convirtió en un simple albergue para convalecientes. En sus locales olía a alcanfor y yodoformo, y en vez de los sonidos de los valses, por todos los rincones del palacio revoloteaban perdidos suspiros de hombres enfermos…»

Cada uno de los artículos incluidos en el libro, ofrecen una muestra muy variada de la vida diaria en la Viena de posguerra: sus habitantes, cafés, parques, calles, locales, costumbres y contrastes sociales.

Primaveras de café. Un libro de lecturas vienesas es un libro que recomiendo por ser una excelente muestra del talento de Joseph Roth.

 

Carlos Tupiño Bedoya
Noviembre, 2018

 

Nota: El presente artículo fue publicado como colaboración, en el blog de la Librería Sur.

La eternidad de un día. Clásicos del periodismo alemán (1823-1934)

La eternidad de un día. Clásicos del periodismo alemán (1823-1934)

Una selección de artículos de periodismo-literario y cultural de calidad, es la que se encuentra en La eternidad de un día. Clásicos del periodismo alemán (1823-1934). Francisco Uzanga ha hecho un extraordinario trabajo para esta edición que incluye cuarenta y cinco autores; entre ellos, más de una veintena son judíos nacidos en tierras que formaron el Imperio Austrohúngaro y en otras ciudades europeas; también figuran dos mujeres: Rosa Luxemburg y Else Feldmann, ambas judías y nacidas en la ciudad polaca de Zamość y en Viena, respectivamente. Igualmente están presentes los Premio Nobel de Literatura: Thomas Mann (1929) y Hermann Hesse (1946)  y el Premio Nobel de la Paz 1946 Carl von Ossietzky.

Asimismo, otros nombres conocidos cuya obra se sigue editando en la actualidad, aparecen en La eternidad de un día: Stefan Zweig, Joseph Roth, Alfred Polgar, Peter Altenberg, Robert Walzer, Kurt Tucholsky, Robert Musil y otros.

Son un total de cincuenta y dos artículos presentados de manera cronológica, considerando el año de su publicación, lo cual permite al lector apreciar un panorama del contexto cultural, social y político de esos años.

En el prólogo Francisco Uzanga escribió: “[…] En la Europa de habla alemana, en cambio, el género que conquista desde el comienzo el favor de los lectores es una pieza de prosa breve compuesta con ambición estilística y en tono distendido, a menudo humorístico, que adopta múltiples formas y aborda todo tipo de temas. Estos pioneros artículos periodístico-literarios no sólo encabezan la nueva sección, sino que acaban apropiándose de su nombre: además del suplemento cultural, feuilleton pasa muy pronto a designar en alemán el artículo literario escrito para la prensa, un género que irá desarrollando  unas características propias y llegará a alcanzar rango de honor en la historia de la literatura escrita en este idioma.”

Cada uno de los autores seleccionados cuenta con una breve y precisa biografía en la que se resalta la actividad periodística, literaria y política, sus relaciones con otros personajes de la época, las persecuciones y prohibiciones que sufrieron sus textos; también aparecen mencionados sucesos que formaron parte de la historia, como la tristemente célebre «noche de los cristales rotos». Esas páginas dedicadas a los autores permiten ver los nombres de las revistas y diarios de Viena, Berlín, Munich, y otras importantes ciudades; así como la trayectoria que tuvieron –aparte del periodismo– en la literatura, filosofía, medicina, humanidades, política, filología, comercio, etcétera. También proporcionan importante información sobre los libros producidos por los autores y resulta de gran utilidad para los interesados en este tipo de textos. Entre los libros mencionados figuran: Paseos por Berlín de Franz Hessel de quien se dice que su figura “es indisociable de la del flâneur, ese paseante discreto que deambula por la gran ciudad con aire risueño y fino olfato para captar lo incidental y peculiar que se esconde en sus calles.” Otro de los títulos es De noches y calles de Praga de Else Feldmann, y el texto ¡Se abren los albergues contra el frío!, todo un ejemplo de periodismo literario, proviene del mencionado libro. De la autoría de Egon Erwin Kisch se menciona El reportero frenético (1925); sobre este autor, Joseph Roth escribió: “logra elevar el reportaje a la categoría de obra literaria y, por tanto, perdurable.” Sobre sus reportajes se dice que “mantienen hoy día su vigencia y siguen sirviendo de modelo en las escuelas de periodismo de Alemania y Austria.”. Berlín y los berlineses (1851) y Siluetas berlinesas (1852) reúnen los artículos de Ernst Ludwig Kossak, quien es “considerado el padre del folletín berlinés”. Solo unos pocos de esos libros tienen ediciones actuales, otros tal vez se puedan ubicar en las librerías de libros viejos.

Durante la década de los años 20, el feuilleton tuvo su apogeo; en diferentes ciudades alemanas, especialmente en Berlín aparecen numerosas revistas y publicaciones que dan cabida a la producción de los textos de periodismo literario. Ese periodismo, así como sus autores sufrirán un duro golpe con la llegada de Adolfo Hitler al poder y las persecuciones que ocurrieron en esos años de violencia.

La lectura de los artículos seleccionados para esta edición, me ha permitido acercarme a verdaderas obras del periodismo literario y conocer a autores cuyas obras están en mi lista de libros por ubicar. No mencionaré los nombres o artículos que más me han impresionado, simplemente, recomiendo la lectura de este extraordinario libro.

 

La eternidad de un día. Clásicos del periodismo literario alemán (1823-1934), prólogo, selección, notas y traducción de Francisco Uzanga Meinecke, Acantilado, Barcelona, 2016
Las citas han sido tomadas del mencionado libro.

Carlos Tupiño Bedoya
Abril, 2017

Una mirada a mis lecturas del 2016

Una mirada a mis lecturas del 2016

Cada fin de año aparecen diferentes listas de los libros recomendados, de los más vendidos, los que ha elegido algún grupo de críticos, revistas, etcétera. El pasado 2016 no fue la excepción. Es cierto que resulta interesante dar una mirada a esas listas en las que hay para todos los gustos.

Sin embargo, el año pasado lo finalicé disfrutando las lecturas de dos excelentes libros: Los judíos vienes de la Belle Époque de Jacques Le Rider y La eternidad de un día. Clásicos del periodismo literario alemán (1823-1934), además de dedicar un buen tiempo a catalogar y ordenar mi biblioteca.

En estos primeros días del 2017, efectué una revisión de los libros que llegaron a mi biblioteca el año pasado. A continuación, comparto con ustedes algunos de los títulos que tuve el placer de leer. Esta lista no sigue un orden específico.

Debido al trabajo de investigación que estoy haciendo, pude encontrar en Librería Sur una variedad de libros de la Universidad Nacional del Altiplano (UNA) sobre los años de la vanguardia y el indigenismo en Puno, libros muy difíciles de hallar fuera de la ciudad del Altiplano. Entre ellos figuran: La vanguardia puneña (U.N.A., Puno, 2013) una edición que pone al alcance del lector los facsimilares de nueve poemarios pertenecientes a siete poetas vanguardistas que fueron publicados en la segunda y tercera década del siglo pasado; Orgullo aymara (U.N.A., Puno, 2013) reúne la poesía de Carlos Dante Nava (Lima, 1898 – Puno, 1958); Vanguardia plebeya del Titicaca. Gamaliel Churata y otras beligerancias estéticas en los Andes (U.N.A., Puno, 2015) una amplia investigación de Elizabeth Monasterios que recorre las diferentes manifestaciones vanguardistas y estéticas en los años 20 del siglo pasado y El intolerable fuego de la palabra (U.N.A., Puno, 2013) de José Luis Ayala.

De esa misma casa de estudios, encontré Mateo Jaika. Narrativa completa (U.N.A., Puno, 2015), una importante edición que rescata el trabajo de este importante escritor puneño, cuyo verdadero nombre fue Víctor Enríquez Saavedra. Su época más fecunda fue en la década de 1920.

Otro hallazgo en mis búsquedas bibliográficas fue el libro editado por Fondo Editorial del Congreso del Perú (Lima, 2016); lleva por título Ezequiel Urviola y el indigenismo puneño. Esta edición reúne cuatro obras del historiador puneño Augusto Ramos Zambrano: la que da título al libro, luego siguen Tormenta altiplánica, Rumi Maqui y La rebelión de Huancané.

Junto con los temas de la vanguardia, estuvieron los relacionados a las revistas literarias de las décadas de los años 20 y 30. Buenos aportes para estos temas fueron la Revista de Crítica Literaria Latinoamericana, Año XX, Nº 62, segundo semestre 2005 [Latinoamericana Editores (Lima-Berkeley)] y la Revista Iberoamericana Números 208-209, julio-diciembre 2004, (Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, Pittsburgh), en una edición dedicada a las Revistas literarias/culturales latinoamericanas del siglo XX.

En mis visitas a la biblioteca del Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar (CELACP) pude adquirir Escribir en el aire. Ensayo sobre la heterogeneidad socio-cultural en las literaturas andinas de Antonio Cornejo Polar (CELACP, Lima / Latinoamericana Editores, Berkeley, 2003). Los textos que incluye el libro permiten dar una mirada a la heterogeneidad socio-cultural en los diferentes espacios socio-culturales del Perú. Sobre este mismo encontré Heterogeneidad y Literatura en el Perú (CELACP, Lima, 2003). En este libro, James Higgins reúne las ponencias de doce autores presentadas en el seminario sobre Heterogeneidad y Literatura en el Perú que se realizó en Lima (2001) y Liverpool (2002).

Otro importante libro que pude conseguir fue Indigenismo y nación. Los retos a la representación de la subalternidad aymara y quechua en el Boletin Titikaka (1926-1930), de Ulises Juan Zevallos Aguilar (Universidad Nacional del Altiplano, Puno, 2013. La primera edición hecha por el Instituto Francés de Estudios Andinos y el Banco Central de Reserva del Perú, en el 2002, se agotó hace mucho y resultó imposible conseguir un ejemplar. Afortunadamente la universidad puneña publicó la segunda edición. Este libro, junto con el de Cynthia Vich, son dos de los principales trabajos que analizan al Boletin Titikaka de Puno.

Pasando a otros temas, tuve la oportunidad de conocer al filósofo, crítico de arte y teórico de los medios Boris Groys en un evento que organizó la Librería Sur. Conseguí tres de sus obras: Volverse público. Las transformaciones del arte en el ágora contemporánea (Caja Negra Editora, Buenos Aires, 2016), Arte en flujo. Ensayos sobre la evanescencia del presente (Caja Negra Editora, Buenos Aires, 2016) y Obra de arte total Stalin (Pre-Textos, Valencia, 2008), aún pendiente de lectura. Los dos primeros, sencillamente extraordinarios, lecturas nada fáciles pero que captan la atención del lector interesado. La filosofía está presente en cada una de sus páginas, así como importante información y análisis de las vanguardias europeas y sus manifestaciones, principalmente en el aspecto relacionado al arte. En los textos aparecen los nombres de personajes vinculados a la vanguardia rusa y otros “ismos” europeos.

Durante mi visita a la FIL de Lima, encontré una “joya”: Los Contemporáneos en EL UNIVERSAL. Jorge Cuesta / Salvador Novo, Jaime Torres Bodet / Xavier Villaurrutia (El Universal, Compañía Periodística Nacional, S.A. de C.V. / Fondo de Cultura Económica, México, D.F., 2016); es una edición que contiene una selección de textos publicados en el diario mexicano entre 1919 y 1935 e incluye un excelente prólogo de Vicente Quiriarte que presenta a esa joven generación de escritores que fue conocida como Los Contemporáneos. Los artículos abarcan temas como la cultura, literatura, cine, política y, sobre todo, permite apreciar el estilo de cada uno de los escritores mencionados.

El año pasado también pude encontrar un libro que venía buscando hacía tiempo: Cómo leer un poema de Terry Eagleton. Leer esas páginas es como asistir a una clase del maestro Eagleton, con la calidad mostrada en sus demás obras.

La editorial Siglo XXI de Buenos Aires publicó una nueva edición de Ensayos Argentinos. De Sarmiento a la vanguardia, que contiene textos de Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo; fue un libro que disfrute desde la primera página. En la contratapa del libro se lee: “Decir que Ensayos argentinos es ya un clásico dista de ser una exageración. Testimonio de trabajo conjunto de dos intelectuales decisivos en la conformación de la crítica literaria y cultural actual en el país, se convirtió muy rápidamente en una obra de referencia para generaciones de investigadores, estudiantes, docentes, lectores en general. […]”. De la pluma de Beatriz Sarlo, Plan de operaciones. Sobre Borges, Benjamin, Barthes y Sontag (Ediciones Universidad Diego Portales, Santiago, Chile, 2013) fue uno de los libros con los que inicié al año pasado; ensayos de la autora argentina que ilustran diferentes aspectos de la vida y obra de los personajes indicados en el título del libro.

También llegaron a mis manos libros de poesía peruana: Entre cielo y suelo de Carlos Germán Belli (Editorial Point de Lunettes, Sevilla, 2016, Colección Los avisos de Point), Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva) de Mario Montalbetti (Mangos de Hacha, S.A. de C.V., México, D.F., 2016), Poesía reunida (1949-2000) de Blanca Varela (Casa de Cuervos / SUR Librería Anticuaria, Lima, 2016).

Un libro de uno de mis poetas y ensayistas favoritos, Octavio Paz, llegó a mi biblioteca el pasado 2016: Los hijos del limo (Tajamar Editores Ltda., Santiago, Chile, 2008). Paz efectúa un análisis crítico de la poesía; sin embargo: “No es un trabajo de literatura comparada, sino la reflexión de un lector animado por la poesía como forma de vida.” (Contratapa)

El periodismo literario también formó parte de mis mejores lecturas: La ciudad como utopía. Artículos periodísticos sobre Lima 1953-1965 de Sebastián Salazar Bondy (Universidad de Lima, Lima, 2016), Reportero. Los mejores artículos del director del New Yorker de David Remnick (Penguin Random House Grupo Editorial S.A.U., Barcelona, 2015) y la ya mencionada La eternidad de un día. Clásicos del periodismo alemán (1823-1934) (Acantilado, Barcelona, 2016).

Los trabajos que presentaron en el VII Coloquio Internacional de Historia Literaria. La prensa en el devenir literario (Lima, 2015), fueron reunidos en el libro Prensa, literatura y cultura. Aproximaciones desde Argentina, Colombia, Chile y México (Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, Lima / Universidad de Antioquia / Grupo de investigación Colombia. Tradiciones de la palabra, Medellín, 2016). Textos que permiten apreciar las diferentes investigaciones académicas en los grupos de los países indicados.

Otro libro relacionado con la cultura ha sido El sentido social del gusto. Elementos para una sociología del gusto de Pierre Bourdieu (Siglo Veintiuno Editores Argentina S.A., Buenos Aires, 2010). En los ensayos que incluye el libro, Bourdieu analiza la configuración de cada uno de los campos de producción cultural.

De Miguel Ángel Huamán Villavicencio pude leer Literatura y cultura. Una introducción (Mantaraya S.R.L., para su sello Dedo Crítico Editores, Lima, 2016. Cito unas palabras de la contratapa del libro: “[…] permite a sus lectores comprender que la literatura es parte de un sistema mucho mayor que obviamente incluye a la sociedad, pero de una manera mucho más definida y definible incluye a la cultura. […]”

A mediados de año apareció la edición facsimilar del Boletín Titikaka (Centro de Estudios Literarios Antonio Cornejo Polar, Mauro Mamani Macedo, Lluvia Editores, S.R.L., Lima, 2016). En esas páginas pude dar una nueva leída a los treinta y cuatro números de la publicación puneña. Los textos introductorios a cargo de Mauro Mamani y Helena Usandizaga resultan de mucho provecho para el lector.

Un pequeño, conciso e interesante libro captó mi atención: Estética. Historia y fundamentos de Monroe C. Beardsley y John Hospers (Cátedra, Colección Teorema, Madrid, 2007); sus páginas ofrecen un panorama de la historia de la estética desde los clásicos griegos hasta las teorías contemporáneas.

Un libro que adquirí por una recomendación fue La vida sin dueño de Fernando de Szyszlo (Penguin Random House Grupo Editorial, sello Alfaguara, Lima, 2016). Lo recomiendo. Leerlo es como escuchar hablar al autor, una persona cuya pasión es la pintura, y la cultura está presente como parte de su vida. Esas páginas contienen parte de la historia cultural peruana, en la pintura, literatura, poesía, etcétera. El lector ve desfilar personajes como Octavio Paz, José María Arguedas y un sinfín de personalidades que estuvieron presentes en la vida del autor, tanto en Lima como en París y otras ciudades. Es un libro que disfruté de principio a fin.

Si bien la mayor parte del tiempo de lecturas fue ocupada por el ensayo, pude dar un tiempo a la narrativa; fueron principalmente autores centroeuropeos lo que captaron mi atención y están entre mis favoritos. Por ejemplo: Robert Walser con sus Historias (Ediciones Siruela, Madrid, 2010); Joseph Roth con El jefe de estación Fallmerayer (Acantilado, Barcelona, 2010), El busto del Emperador (Acantilado, Barcelona, 2011), La Cripta de los Capuchinos (Acantilado, Barcelona, 2010); de Arthur Schnitzler pude leer: Relato soñado (Acantilado, Barcelona, 1999), El teniente Giustl (Acantilado, Barcelona, 2012); del infaltable Stefan Zweig, su Correspondencia con Hermann Hesse (Acantilado, Barcelona, 2009), Carta de una desconocida (Acantilado, Barcelona, 2012) y la biografía que escribió sobre Montaigne (Acantilado, Barcelona, 2014). Cada uno de estos libros permite apreciar el estilo de estos escritores centroeuropeos y las historias que cuentan, en las que están presentes las diferentes manifestaciones de la naturaleza humana.

Otra de las obras que disfruto de a poco, son las historias de Las mil noches y una noche (Ediciones Cátedra, Madrid, 2007, tomos I y II). Es una hermosa edición y en sus páginas disfruto de las historias que cuenta Schahrazada, el personaje central de esta monumental obra que muestra, además, la esencia del cuento.

Este 2017 lo he iniciado con una novela, también de un escritor centroeuropeo: Adiós, Shanghai del búlgaro Angel Wagenstein (Libros del Asteroide, S.L.U., Barcelona, 2011). Ya estaré compartiendo una reseña de este libro.

Aparte de estar atentos a las novedades editoriales para este año, también aconsejo visitar las librerías en busca de aquellos libros viejos que no han vuelto a ver una nueva edición y que en sus páginas encierran interesantes ensayos, novelas, cuentos, poesía y están a la espera de ser hallados por un lector.

 

Carlos Tupiño Bedoya
Enero, 2017

 

“El grabado peruano actual (más allá de Lima)”

“El grabado peruano actual (más allá de Lima)”

En una visita al centro histórico de Lima, tuve una grata sorpresa al ingresar a la Galería Municipal de Arte Pancho Fierro. En ella se viene realizando, hasta el 27 de noviembre, la exposición El grabado peruano actual (más allá de Lima), un título que refleja el corazón de la muestra, en la que se ha incluido artistas de esta disciplina de las artes plásticas provenientes de los departamentos de Arequipa, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Loreto, Puno y Tacna.

La muestra reunida en la amplia sala de exposiciones, permite al visitante apreciar los diferentes temas y estilos que han utilizado los grabadores, en los que está presente el paisaje, el sentir del artista y su medio ambiente. Costa, Sierra y Selva están presentes en la exposición.

En la variedad de los grabados exhibidos, se pueden ver estilos que mezclan lo surrealista, lo onírico, lo imaginario con lo tradicional. También se pueden apreciar trabajos que mantienen formas tradicionales, sobre todo en los provenientes de algunos artistas de Cusco, Arequipa, Puno y Cajamarca.

Esta exposición se celebra en el marco de la 5ª Bienal Internacional de Grabado, organizada por el Instituto Cultural Peruano Norteamericano y la curaduría está a cargo de Manuel Munive Maco.

La galería está ubicada en el Pasaje Santa Rosa 114, Cercado de Lima.

 

Carlos Tupiño Bedoya
Noviembre, 2016

La presentación de un libro

Hace unos días asistí a la presentación del poemario Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva) de Mario Montalbetti. Un título nada común para un libro que contiene cinco poemas extensos, todos ellos de un estilo en el que el juego de palabras, hechas por un lingüista y poeta de la talla de Montalbetti, que dejan una grata impresión al lector. Es como si el poeta hubiera creado un lenguaje propio para esa producción. Recomiendo su lectura.

En esa reunión, que se llevó a cabo en el acogedor local de la Librería Sur, pude solicitar a Mario Montalbetti su firma en el ejemplar que adquirí; le compartí mis impresiones de la lectura del libro y le mencioné que los dos poemas que más me gustaron fueron “Sabogal” y “Huallaga”. Es parte de los gratos momentos que se obtienen en la presentación de un libro.

Los comentarios en la presentación del libro estuvieron a cargo de José Carlos Yrigoyen y Micaela Chirif. El texto completo que leyó Yrigoyen lo pueden leer en el blog de la Librería Sur. Con relación a las palabras de Chirif considero que compartió opiniones importantes e interesantes acerca del poemario, en los que resaltó el trabajo del autor para ese libro.

Llegado su turno, Montalbetti fue de pocas palabras con relación a Simio meditando… y creo que no fueron necesarias porque lo mejor que se puede hacer es leer el poemario y ver lo que nos muestra el poeta. Al final de su intervención anunció que leería el poema “sabogal”, uno de los que más me gustó del libro. Es algo especial escuchar a un poeta leer sus poemas. Fue uno de los momentos que más disfruté de esa velada.

Luego vino el tiempo de compartir opiniones con otros lectores de la obra de Mario Montalbetti y, además, saludar a los amigos lectores que coincidimos en esos eventos.

Cada presentación de libro es especial y única por el tema, por el libro, por el autor. Gracias a Librería Sur por la organización de esos eventos.

 

Carlos Tupiño Bedoya
Julio, 2016

La belleza del ballet clásico

La belleza del ballet clásico

Hace unos días tuve la oportunidad de apreciar un espectáculo de calidad. Fue la presentación del Ballet Nacional de Rusia interpretando El lago de los cisnes, maravillosa obra de ballet clásico y una de las más conocidas, cuya música fue compuesta por Piotr Ilich Tchaikovsky.

Fueron cuatro actos en los que la belleza y plasticidad de los movimientos, coordinada con las notas musicales, deleitó a un público que llenó el auditorio del Colegio Santa Úrsula en el distrito de San Isidro. Fue un público compuesto no solo por personas adultas sino, también por jóvenes y niños acompañados de sus padres.

La presentación del Ballet Nacional de Rusia estuvo bajo la dirección general de Viatcheslav Gordeev y todo el grupo de bailarines dejó una gran impresión en el público. Entre todo ese gran elenco sobresalen los bailarines Dmitry Kotermin dando vida al Príncipe Sigfrido, Shiori Fukuda interpretando a Odette –el cisne blanco– y Odile –el cisne negro– y Georgy Sorokin en el papel del Bufón. Movimientos extraordinarios y pasos muy exigentes fueron los que brindaron estos bailarines.

En esa función no participó la primera bailarina Anna Shcherbakova sino la mencionada Shiori Fukuda quien, con su desempeño, estuvo a la altura de la obra, es decir, excepcional.

La escena de la lucha del Príncipe Sigfrido contra Rothbart para recuperar a su amada Odette, resultó impresionante y la puesta en escena transmitió el sentir de los personajes.

La escenografía, sencilla pero bien elaborada, fue un marco adecuado para un espectáculo que me dio gusto apreciar.

Será grato poder presenciar nuevos espectáculos de esa calidad en escenarios de nuestra ciudad.

Carlos Tupiño Bedoya
Junio, 2016

Recordando a “The Greatest”

La noticia estaba en los diarios del mundo. Revisé las principales páginas de noticias y ahí estaba: Muhammad Ali había fallecido a los 74 años. Una leyenda del boxeo se había ido. Fue el boxeador que más admiré.

Contemplé las fotografías de quién antes se llamó Cassius Clay, nacido en Louisville en 1942. Recordé la primera pelea de box que vi de aquel que llamaban “The Greatest”. Fue contra el boxeador argentino “Ringo” Bonavena en 1970. Es un recuerdo que tengo muy claro: fue en casa de mi tío “Bocho” y en las imágenes de mi memoria puedo ver los rostros de las personas que estuvieron ese día, frente al televisor: un señor de apellido Benavides (no recuerdo su nombre), Jorge, Lucho, Carlos, Coco y un par de rostros más cuyos nombres no recuerdo.

Al recordar esa pelea me viene a la mente la conocida frase: “vuela como mariposa y pica como abeja”. Ali demolió a Bonavena y ganó por KO. Luego empecé a seguir las noticias y presentaciones de Muhammad Ali, sus declaraciones a la prensa, sobre todo las que daba antes de cada pelea y entendí por qué le decían “el bocón”.

Ali enfrentó a rivales de la talla de Joe Frazier, Ken Norton y George Foreman; con este último protagonizó, en la ciudad de Kinsasha, Zaire, la que ha sido considerada como la mejor pelea en la historia del box; fue en octubre de 1974.

Ali fue una persona carismática; siempre estuvo lejos de dar la imagen del “tipo rudo”. Acerca de él han escrito libros y uno de los escritores que lo hicieron fue el famoso Norman Mailer. Pude ver la película The Greatest, estrenada en 1977; en ella se narraba su vida y actúa él mismo. Fue un personaje que supo ocupar un lugar en la cultura popular de esos años.

Han quedado para el recuerdo, gracias a los videos en Internet, ese desempeño en los cuadriláteros, la velocidad de sus puños al llegar al cuerpo del retador, el movimiento de sus piernas al desplazarse, y todo aquello que lo convirtió en lo que lo que muchos consideran: el mejor boxeador de todos los tiempos.

Ha sonado la campana final para la vida de Muhammed Ali y ha empezado su permanencia en el “Olimpo” del box.

Carlos Tupiño Bedoya
05/06/2015