Revista ULISES (1927-1928) – México

Revista ULISES (1927-1928) – México

La década de los años 20 fueron los años del apogeo de los movimientos vanguardistas, los cuales se vieron reflejados en la literatura, arte y cultura en general. México fue uno de los lugares en que estos movimientos se manifestaron en los campos mencionados y aparecieron en circulación importantes revistas literarias y culturales.

En la segunda mitad de esa década, en mayo de 1927, cuando se publicó –en la ciudad mexicana de Jalapa– el último número de la revista estridentista Horizonte, hizo su aparición en la ciudad de México el primer número de la revista ULISES, fundada por dos amigos apasionados por la poesía, literatura y el teatro y, además, seguidores del vanguardismo, Xavier Villaurrutia y Salvador Novo. Fue una publicación que se constituyó en una valiosa muestra de los trabajos literarios de los jóvenes escritores mexicanos de esos años.  Solo se publicaron seis números, el último de ellos en el mes de febrero de 1928.

Fue una década muy prolífica en la aparición de revistas de vanguardia y como se sabe, muchas de ellas de una trayectoria muy breve. En los años que aparecieron los seis números de ULISES (1927-1928) se venían editando importantes revistas en diferentes ciudades de Latinoamérica, por ejemplo: Repertorio Americano en Costa Rica, Revista de Avance en La Habana; en Montevideo se editaron La Pluma y La Cruz del Sur en Montevideo; las ciudades peruanas de Cusco y Arequipa tuvieron las revistas Kuntur y Chirapu, mientras que en Lima apareció Amauta, dirigida por José Carlos Mariátegui y en Puno se editó El Boletín Titikaka, dirigido por los hermanos Arturo (Gamaliel Churata) y Alejandro Peralta.

Fuera de Latinoamérica también se editaron muchas revistas literarias. En el caso de España cito tres publicaciones, entre otras, que se editaban en los años que apareció ULISES: La Gaceta Literaria de Madrid, Revista de Occidente y Litoral.

M. Ángeles Vázquez, en Las vanguardias en nuestras revistas, 14. Revista Ulises de México, se refiere a ULISES como “la primera revista mexicana en que la vanguardia europea se afianza, adquiriendo un alto rango de calidad.”

Entre los colaboradores mexicanos, además de Villaurrutia y Novo, estuvieron: Gilberto Owen, Samuel Ramos, Jorge Cuesta, Carlos Pellicer, Mariano Azuela, Enrique González Martínez, Julio Torri, Jaime Torres Bodet, Emilio Abreu Gómez, Carlos Díaz Dufoo, Eduardo Villaseñor y otros. También aparecieron en las páginas de ULISES los trabajos de los pintores Agustín Lazo considerado como uno de los iniciadores del surrealismo en México, Diego Rivera, Roberto Montenegro y Julio Castellanos.

La revista mexicana también contó con colaboraciones de Benjamín Jarnés (España), Carl Sandburg (Estados Unidos), Max Jacob y Marcel Jouhandeau (Francia), Massimo Bontempelli (Italia) y James Joyce (Irlanda), entre otros.

Por el contenido que encontramos en ULISES se puede ver que estaba dirigida a un público culto; el primer número recibe al lector con dos poemas en francés de Max Jacob (La statue y Torticolistalie), notas acerca del pintor Agustín Lazo escrito por Jorge Cuesta;  reseña de libro firmada por Xavier Villaurrutia; poemas de Salvador Novo y Gilberto Owen quien también colabora con una reseña de libro; un relato de Maximo Bontempelli y una reproducción de Las criadas del pintor Lazo. En los siguientes números también aparecerán poemas en inglés y latín. El arte pictórico también estuvo presente en las páginas de la revista mexicana. Podemos decir que ULISES fue una revista cultural de vanguardia y sus directores, Villaurrutia y Novo, unos promotores culturales.

ULISES 1927-1928 - Nro. 1 Portada

La edición inaugural de ULISES también incluye Antonio Caso. La campaña anti-positivista, escrito por Samuel Ramos; se trata de la primera parte de un ensayo que levantó polémicas luego de su publicación, lo que originó que Ramos se ganara muchos detractores. Si bien el autor escribió que el filósofo Antonio Caso “se ha ganado indiscutiblemente un lugar en la historia del pensamiento mexicano”, también señalo que al estar “apresado en las fórmulas académicas haya perdido la aptitud a la renovación”.

Veamos las imágenes de los sumarios que aparecieron en las portadas y algunas páginas de

ULISES 1927-1928 - Nro. 2

ULISES 1927-1928 - Nro. 3

ULISES 1927-1928 - Nro. 4

ULISES 1927-1928 - Nro. 5

ULISES 1927-1928 - Nro. 6

ULISES 2 - Exágonos - Pellicer

Poema de Carlos Pellicer en el número 2.

ULISES 3 - Fragmento texto de Villaurrutia

“Fragmento de sueño” de Xavier Villaurrutia publicado en el número 5.

ULISES 5 - Diego Rivera

Detalle de mural de Diego Rivera, publicado en el nro. 5.

 

Poema de James Joyce

Detalle de la p. 28 del número 5 con el poema “Flood” de James Joyce.

La difusión de la revista mexicana traspasó las fronteras de su país. Cito el ejemplo del Boletín Titikaka (1926-1930, Puno-Perú); en su sección Nuestros canjes, Gamaliel Churata, director de la mencionada publicación, escribió:

ULISES. –México D. F. Editores: Salvador Novo y Xavier Villaurrutia. – A seis alcanza las entregas de este mensuario de curiosidad y de crítica, dirigido por dos espíritus de insigne prosapia, poetas ambos y ambos nutridos de inquieta y nobilísima cultura. A la sesta [sic] entrega Salvador Novo abandona su puesto, quedando Xavier Villaurrutia, que nos debe, desde febrero, la promesa de tan alto y exquisito mensaje. “Ulises” ofrece un panorama interesante de la mentalidad mexicana novísima; un interesante aspecto intelectual frente al revolucionarismo militante y ortodoxo que, bien visto, define la personalidad de México.
Allí se exaltan figuras de ensayistas como Samuel Ramos; novelistas: Gilberto Owen, Mariano Azuela que ha cursado los límites locales con esa gran novela: “Los de Abajo”; poetas, músicos, pintores. La crítica ejercida con agudeza y alegría de años clásicos, es una de las secciones más nobles y cualitativas de “Ulises”.  Dedícase páginas nutridas a estudiar a Agustín Lazo, pintor admirable, admirable, y quizá único en la interpretación de la niñez, de la maternidad. Allí está Roberto Montenegro, poeta, periodista y pintor de buen talento.  En fin; todo es magnífico, interesante e instructivo en “Ulises”. (Boletín Titikaka, Puno, mayo de 1928. [En ese año la publicación puneña se editó con el título BOLETIN / editorial titikaka] )

Vemos que el número de la publicación puneña apareció unos meses después del último número de ULISES; se puede deducir que fue por el tiempo transcurrido hasta la llegada de la revista mexicana a la ciudad de Puno; muchas revistas y libros llegaban a la ciudad del Altiplano provenientes de Buenos Aires vía La Paz, Bolivia.

En la mencionada revista peruana también aparecieron colaboraciones de los fundadores de ULISES. El poema Palabras extrañas de Salvador Novo, publicado en la página 9 del número 1 de ULISES también ocupó un espacio en el Boletín Titikaka. Aquí el texto del poema reproducido en la revista de la ciudad del Altiplano:

PALABRAS EXTRAÑAS

               De “Ulises”

 Por la calle había
en carteles rojos o en bocas ásperas
extrañas palabras
que se graban como enigmas en mi cerebro
y había acciones y afectos
cuyo motivo se preocupaba indagar.
Muchos novelistas que estudian
una niñez que no ha vivido
observan que los diccionarios
son siempre consultados por los* niños.
Por las noches el alfabeto estelar
combinaba sus veintisiete letras
en frases que me conturbaban
y que aún no encuentro en Enciclopedias.
(BOLETIN / editorial titikaka, Puno, mayo 1928)
*El verso en la versión original no incluye “los”.

De Xavier Villaurrutia publicaron Camino estético. Consideraciones alrededor del libro “Máscaras mexicanas” del pintor Roberto Montenegro, 1926, Ediciones de la secretaría de Instrucción. Es un texto que permite apreciar el estilo de Villaurrutia en donde se percibe una prosa con lenguaje poético. Cito dos fragmentos del artículo:

La máscara principia por agrandar el rostro, duplicando el valor de sus rasgos con la intención de dotarlos con mayor fuerza e imperio. Desde este momento, al perder el carácter de mera reproducción escultórica adquiere una significación simbólica. Se la destina al rito, lo cual es ya un principio de libertad: senda medianera entre la representación mecánica del rostro y la pura misión artística. […]
Al borde de la deseada libertad estética sufre caídas y desvíos. La significación ritual o simbólica, parece dejarla escapar a manos de una función aventurera: se convierte entonces, limitando su representación y su cuerpo, en el antifaz. Al mismo tiempo que se recortan sus dimensiones, pierde expresión y significado. El uso ritual, guerrero o simbólico se derrumba frente a una mezquina función práctica. Su misión se reduce a ocultar el rostro que había aniquilado. El antifaz, que no tiene independencia expresiva, cubre el rostro que como aislado recipiente de arte no ha existido jamás.” (BOLETIN / editorial titikaka / PUNO octubre 1927).

El estilo del poeta Villaurrutia para los artículos y ensayos que escribía, le habían dado un merecido prestigio. Sus textos aparecieron en revistas como PROA de Buenos Aires, en la que colaboró con Los caminos de Alfonso Reyes, publicado en noviembre de 1925 en la revista argentina, mucho antes apareciera el primer número de ULISES.

La revista mexica llega a su fin de manera intempestiva, luego de una breve trayectoria que dejó seis importantes números publicados. Se conoce que parte del material que estaba preparado para la edición del número siete pasó a conformar el primer número de la revista Contemporáneos que apareció en el mes de junio de 1928 y que se convertiría en una importante publicación cultural y literaria.

Agradezco a Walter Sanseviero por enviar las fotografías de la revista ULISES.

 

Bibliografía:

Ulises, número 1, mayo 1927, México.
Boletín Titikaka, edición facsimilar a cargo de Dante Callo Cuno, Arequipa, 2004.
Centro Virtual Cervantes http://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/julio_05/19072005_01.htm Página visitada el 25.02.2015

Fotografías: Walter Sanseviero
Edición de fotografías: Carlos E. Tupiño

 

Carlos Tupiño Bedoya
Octubre, 2015

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Revistas argentinas de vanguardia (1920-1930) – Nélida Salvador

Revistas argentinas de vanguardia (1920-1930) – Nélida Salvador

Hace poco recibí un ejemplar de la primera edición (1962) de Revistas argentinas de vanguardia (1920-1930) de Nélida Salvador. Su portada refleja el paso de los años y llamó mi atención que el libro nunca había sido abierto; las páginas permanecían unidas por los bordes. Después de más de cincuenta años de ser editado, fui el primer lector que recorrió esas páginas.

En varias bibliografías encontré referencias a Revistas argentinas de vanguardia (1920-1930); por su contenido se ha convertido en una importante fuente de consulta para todos los interesados y, en especial, para los investigadores del tema de las revistas de vanguardia en los años 20.

La ciudad de Buenos Aires fue uno de los centros principales del desarrollo del vanguardismo en América Latina. Esa importancia se refleja en el trabajo de Nélida Salvador que recorre una década caracterizada por la efervescencia de los movimientos vanguardistas en sus distintas manifestaciones.

En esa década se publicaron importantes revistas literarias de vanguardia en Latinoamérica; por ejemplo: Amauta y Boletín Titikaka en las ciudades peruanas de Lima y Puno respectivamente; en México aparecieron Irradiador, Ulises y Contemporáneos; Claridad en Chile y Repertorio Americano en San José de Costa Rica, una de las revistas de más duración.

En el caso de Argentina se pueden mencionar a Prisma, Proa, Inicial, Claridad y el periódico Martín Fierro, considerado dentro de estas producciones vanguardistas; el trabajo de Nélida Salador analiza las publicaciones mencionadas y brinda los nombres de los directores, redactores, y colaboradores que aparecieron en las páginas de las revistas. También nos muestra los nombres de los poetas que estuvieron presentes en esas publicaciones, lo que nos permite apreciar el panorama de la poesía dentro del vanguardismo de esos años en Argentina.

Sabemos que la poesía tuvo un lugar de importancia en el movimiento vanguardista y, desde el inicio del libro, Nélida Salvador hace referencia a la poesía vanguardista como uno de los agentes encargados de la difusión de ese movimiento. El capítulo I del libro lleva por título Del modernismo al postmodernismo y empieza con el tema La poesía argentina a principios de siglo; como en otras ciudades, esta se manifestó abiertamente contra el modernismo y, también, como lo menciona la autora, contra las posteriores derivaciones del modernismo: postmodernismo y ultramodernismo.

Conforme empieza a disminuir en intensidad el “rubenismo” empiezan a surgir importantes nombres en la poesía, entre los que destaca Leopoldo Lugones a quien Salvador considera como “el verdadero nexo entre el modernismo y las escuelas de vanguardia que aparecerán diez años más tarde”. (p.12). Esa generación de poetas al inicio de la década de 1910 incluyó, entre otros a Arturo Capdevila, Rafael A. Arrieta, Baldomero Fernández Moreno, Alfonsina Storni, Enrique Branch y Evaristo Carriego, autor de Misas herejes (1908), cuya importancia fue resaltada por Nélida Salvador: “Esta obra incorpora a la lírica argentina el tema, inédito hasta entonces, del barrio porteño con sus motivos pintorescos y con los problemas de sus humildes moradores cantados por primera vez en un tono de sentida ternura que desconcierta y conmueve”. (pp. 17-18)

El capítulo II Las corrientes de vanguardia inicia con el tema de los Movimientos europeos de postguerra. Aquí encontramos el futurismo en Italia, el dadaísmo en Suiza, el superrealismo, cubismo, creacionismo, nunismo, paroxismo, neodadaísmo, el futurismo ruso y el ultraísmo; se trata de ismos que tienen “ese ideal común de insurrección contra las fórmulas envejecidas y vacías”. (p. 29) En este capítulo, la autora le dedica unas páginas al tema del ultraísmo en España, en el que resalta la importancia que tuvieron las revistas en la difusión de ese movimiento vanguardista en ciudades españolas. Entre las publicaciones que menciona figuran: Grecia (1919-1920), Cervantes (1919-1920), Ultra (1021-1922), Tableros (1920) y Reflector (1920).

Luego de ese recorrido por las vanguardias, Nélida Salvador ofrece el análisis de las revistas argentinas de vanguardia. Lo inicia con Prisma “la primera publicación vanguardista de nuestro ambiente” (p. 35) y la primera etapa de Proa de la que solo aparecieron tres números; esta publicación tuvo como eje el ultraísmo de Jorge Luis Borges.

El capítulo III La nueva generación empieza con Las orientaciones literarias después de 1920. Encontramos el análisis a Inicial, que apareció en el mes de octubre de 1923. Acerca de esa publicación, Salvador escribió: “[…] sobrepasa los límites poéticos de los ultraístas para abarcar las más variadas manifestaciones del pensamiento contemporáneo”. (p. 49) También nos ofrece fragmentos del texto de la editorial del primer número que nos permiten apreciar el enfoque de la revista. La poesía estuvo presente y la autora cita los nombres del “nutrido plantel de poetas innovadores que la integran” y resalta las características de esa temprana e importante publicación.

Revista Inicial - Portada

Imagen tomada de la página 15.

En el capítulo IV encontramos el análisis del periódico Martín Fierro, fundado por Evar Méndez. La poesía también estuvo presente en Martín Fierro; Salvador escribió: “[…] completados ya sus quince números, el periódico cuenta con la participación de casi todo el grupo de poetas ultraístas, que alternan sus publicaciones entre Martín Fierro, Inicial y Proa.” (p. 66). También resaltó la importancia que tuvo el periódico: […] hacia fines de 1925 y comienzos del año siguiente, Martín Fierro concita en sus números densos y robustos las expresiones más destacadas de la vida literaria y artística de ese momento.” (p.71). Resultan interesantes los aportes de Nélida Salvador con relación a una de las más importantes publicaciones de vanguardia.

La segunda época de Proa ocupa el capítulo V. Esta revista fue fundada por Jorge Luis Borges, Brandán Caraffa, Ricardo Güiraldes y Pablo Rojas Paz reapareció en agosto de 1924. Fue una revista más literaria. La poesía estuvo difundida en las páginas de Proa; están presentes los trabajos de los poetas franceses contemporáneos, “especialmente el grupo de la librería de Adrienne Monier: Jules Romains, Valéry Larbaud, León [sic] Paul Fargue, Jules Supervielle, Saint Leger-Leger, Philippe Soupault, etcétera.” (p. 77). También figuran los “poetas más destacados” que publicaron en la revista, por ejemplo: figuran Ricardo Güiraldes, Jorge Luis Borges, Evar Méndez, Nora Lange y muchos más; entre los colaboradores extranjeros encontramos a Marinetti, James Joyce, Guillermo de Torre, Federico García Lorca, Pablo Neruda, Ramón Gómez de la Serna y otros. A pesar de la calidad de los contenidos que ofrecían las páginas de Proa, solo llegaron a quince números. Tuvo una trayectoria corta como la mayoría de las revistas de vanguardia de esa época.

El grupo de Boedo es el tema del capítulo VI; según señala Nélida Salvador, gran parte de sus integrantes tenían una “posición marcadamente izquierdista”. En esas páginas encontramos los nombres de varios de los escritores que forman parte de esa corriente y es la Editorial Claridad la encargada de la publicación de sus libros. Continúa con el análisis de la revista Claridad, una publicación que, tal vez por su orientación, no alcanzó el nivel literario de las otras revistas; la autora señaló que: “[…] sus méritos literarios son escasos por el contenido desparejo de sus números y por la ineficacia de algunos colaboradores. […]” (p. 87).

Cierra el libro el capítulo VII titulado Dispersión del movimiento vanguardista. “[…] hacia 1930, podemos considerar casi totalmente apaciguado este poderoso impulso de renovación que conmovió los fundamentos de nuestro mundo literario.” (p. 89). Esas palabras reflejan lo ocurrido con el movimiento vanguardista no solo en Argentina. Más adelante añade: “En nuestro medio, las revistas de vanguardia constituyen el pulso y la expresión visible de toda una época literaria, cuyo mensaje vital aún no estaba certificado en libros.” (p. 93). Es indudable la importancia que tuvieron las revistas literarias de vanguardia en América Latina y han quedado como el registro de un movimiento compuesto de diferentes ismos que marcó una época. Las diferentes revistas vanguardistas.

Resulta interesante el espacio dedicado a las empresas editoriales que surgieron de las revistas y la labor de difusión que cumplieron en su momento; entre las que destacan: Sociedad de Publicaciones El Inca y Sociedad Editorial Proa.

Es, sin lugar a dudas, un libro necesario para la investigación y estudio de las revistas de vanguardia. Inclusive, las fuentes bibliográficas, al final del libro, proporcionan excelente información para los investigadores e interesados en este tema.

 

 

Bibliografía:

Revistas argentinas de vanguardia (1920-1930). Nélida Salvador. Universidad de Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras, Buenos Aires, 1962

Los textos citados han sido tomados del libro indicado.

 

 

Carlos Tupiño Bedoya

Agosto, 2015