Mecanismos internos . J. M. Coetzee

Mecanismos internos . J. M. Coetzee

El libro llegó a mis manos por una recomendación. Llamó mi atención ver en el índice los nombres de veintiún escritores y poetas de estilos y características muy diferentes como, por ejemplo: Italo Svevo, Joseph Roth, Philip Roth, Günter Grass, Walt Whitman, Gabriel García Márquez y William Faulkner, entre otros.

Mecanismos internos Ensayos 2000 – 2005 reúne una selección de ensayos del escritor sudafricano John Maxwell Coetzee, Premio Nobel de Literatura 2003.

Me gusta el estilo que emplea en cada uno de sus textos, en los que utiliza hábilmente los recursos literarios para crear una prosa muy atractiva, sin que eso desmerezca la profundidad de la investigación que se nota en cada uno de ellos.

Es por eso que los ensayos que integran este libro empiezan de maneras muy diferentes: haciendo referencia a los recuerdos de infancia del escritor tratado; llevando al lector a un suceso histórico o ubicándolo en el escenario que da origen a una novela que será analizada en el desarrollo del texto; también encontraremos uno que inicia con el hallazgo del cuerpo sin vida del escritor. Todos esos inicios son solamente el punto de partida en el desarrollo de los ensayos, en los que Coetzee intercala con mucha habilidad la biografía, obra y el contexto que rodeó a cada uno de los escritores y su producción literaria.

Este tipo de libros están entre mis preferidos, porque permite conocer autores y obras que van acompañadas con análisis de primer orden, como es el caso de cada uno de los ensayos de J.M. Coetzee, acerca de los cuales se puede leer en la contratapa del libro: […] Escritos con gran claridad y precisión, estos textos deleitarán a aquellos lectores ya familiarizados con los autores y sus obras y serán una introducción ideal para quienes se acerquen a ellos por primera vez.

Es por eso que, luego de leer Mecanismos internos, sólo nos queda ir a las librerías en busca de los títulos que hemos encontrado en los ensayos y que han despertado nuestro interés.

Es un libro que recomiendo y estoy seguro que, después de leerlo, ustedes también lo recomendarán.

 

 

Bibliografía:

Mecanismos internos Ensayos 2000-2005, J.M. Coetzee, DEBOLSILLO, Barcelona, 2010.

 

Carlos Tupiño Bedoya

 

Tocar los libros – Jesús Marchamalo

Tocar los libros – Jesús Marchamalo

Cuando encontré Tocar los libros sólo bastó que diera una revisada a sus páginas para darme cuenta que tenía en las manos un pequeño libro que, además de interesante, sería muy entretenida su lectura. Según su autor, Jesús Marchamalo, esas páginas se originaron de una conferencia que dio en Valladolid en el año 2001.

El texto que figura en la contratapa nos dice claramente qué clase de libro estamos por leer: […] Los libros hablan del carácter, los intereses y la personalidad de sus propietarios, y también la forma de ordenarlos en nuestras personales bibliotecas aporta datos significativos. Hay quien dice que las bibliotecas definen a sus dueños, y estoy seguro de que es cierto. Como en los estratos geológicos de un yacimiento arqueológico, los libros permiten ir desenterrando los restos de todos nuestros particulares naufragios.

Pero sobre todo, hay que reconocer a los libros una sorprendente capacidad colonizadora: se extienden por los sofás, toman las repisas, los cabeceros de las camas, las mesillas… Como un ejército victorioso ganan los altillos, los aparadores, las cestas de mimbre donde duermen los gatos. Hay libros indispensables que nos obligan a poseerlos, a conservarlos para hojearlos de vez en cuando, tocarlos, apretarlos bajo el brazo. Libros de los que es imposible desprenderse porque contienen fragmentos del mapa del tesoro.

Después de leer esas líneas ¿les ha sucedido algo parecido con sus libros? En mi caso, sí. Recuerdo que tenía una caja de madera con algunos libros y luego, con el tiempo, empezaron a aparecer más libros y la caja fue cambiada por un pequeño librero; luego, en ese pequeño librero ya no entraban los nuevos libros que habían llegado; los libros ya mostraban su capacidad colonizadora. Hasta ese momento no había mucho que pensar para mantener el orden en mi pequeña biblioteca de esos años.

Mientras leía el libro pensaba en mi biblioteca, ahora con medio millar de ejemplares, muchos de los cuales no tienen un espacio definido o tratan de hacerse un lugar en medio de los que han llegado antes. Necesitaba ordenar los libros pero, también estaba leyendo en esas líneas acerca de las diferentes situaciones que se presentan cuando se quiere ordenar una biblioteca. Entonces surgió la pregunta: ¿En qué orden?

Definitivamente el orden que tenga el propietario de la biblioteca es algo muy personal. Tengo inclusive un grupo de libros en espera de ser leídos. Acerca del resto estoy pensando seriamente en volver a ordenarlos, pero ¿cómo?

El autor del libro cuenta anécdotas que tuvieron algunos propietarios con sus bibliotecas al querer ordenarlas y pensé cómo sería en mi biblioteca; por ejemplo, si todo va alfabéticamente (cito primero el apellido y luego el nombre), no me gustaría tener el libro de cuentos de McCullers Carson junto a los ensayos literarios de poesía de Martos Marco; tal vez Rulfo Juan y Ribeyro Julio Ramón queden bien uno junto al otro pero, no vería nada bien los relatos de O’Connors Flannery junto a los ensayos de Oviedo José Miguel, o al periodista y escritor norteamericano Talese Gay junto al novelista ruso y clásico Tolstoi Lev.

En fin, ya estoy ideando un orden y creo que será por grupos y, dentro de ellos, en orden alfabético. En uno de esos grupos podrán ir las obras de Flaubert junto a Barnes Julian con el ensayo The Flaubert’s Parrot y otros ensayos acerca del escritor francés; y lo mismo se puede aplicar al resto de autores. Tarea nada fácil cuando hay variedad de libros. Esto originará que las novelas Eco Umberto vayan separadas de los ensayos literarios del mismo autor y así sucesivamente.

Dentro de esa capacidad colonizadora de los libros, tendría que considerar, a los e-books. Ya no sólo en el ordenador sino, también, en el kindle que ya ha empezado a archivar  libros en su biblioteca virtual. Ahí simplemente llegan y se archivan por orden alfabético según el autor. Me imagino cómo sería en ese orden mi biblioteca. Seguiré trabajando para llevar a cabo el orden que me estoy planeando. Sólo veo los libros y pienso: hay mucho por hacer.

En las páginas de Tocar los libros encontraremos interesantes casos acerca de los libros y sus dueños y, también, datos de las bibliotecas de muchos escritores conocidos que nos darán gratas e interesantes sorpresas.

Los animo a leer Tocar los libros, es un libro en pequeño formato pero, estoy seguro, que los hará pensar con respecto al orden de sus bibliotecas, sin importar el tamaño y, también, en ese poder colonizador de los libros. Estoy seguro que disfrutarán con la lectura y pensando en los cambios que harán en sus bibliotecas.

 

Bibliografía:

Tocar los libros, Jesús Marchamalo, Fórcola Ediciones, Madrid, 2010.

 

Carlos Tupiño Bedoya

Inquisiciones Otras inquisiciones – Jorge Luis Borges

Inquisiciones Otras inquisiciones – Jorge Luis Borges

Una muestra del legado literario que ha dejado Jorge Luis Borges.

Los artículos y ensayos ocupan una parte importante en la producción borgiana y, una excelente muestra de ellos la podemos encontrar en una edición que incluye dos magníficos libros de este tipo de textos que escribió el maestro Borges: Inquisiciones, el primero de ellos es del año 1925, los años de un  joven Borges y, Otras Inquisiciones, fechado en 1952. En ambos se halla presente el estilo crítico, analítico y objetivo del escritor argentino y, la diferencia de veintisiete años entre las dos publicaciones permiten ver que, en ambas producciones, se mantiene el uso del lenguaje culto, metafórico y muy borgiano que sirve como un sello personal en toda su producción literaria.

En Inquisiciones ninguno de los veinticinco textos lleva fecha, solamente contamos con el año de 1925 que aparece al inicio; sin embargo, en Otras inquisiciones, publicado en 1952, encontramos textos fechados en Buenos Aires en los años 1941, 1945, 1950, 1951, por citar algunos de los treinta y ocho artículos y ensayos que integran esa obra.

Desde el inicio del libro, que empieza con Inquisiciones, tenemos la oportunidad de leer acerca de escritores que tal vez no hayamos conocido su obra o su trayectoria. Por ejemplo, acerca de Diego de Torres Villarroel (1693-1770) quien nació, como menciona Borges, en una casa breve del barrio de los libreros de Salamanca (página 11) y nos muestra fragmentos de sus rimas y prosas, sin dejar de lado una reseña de su vida y trayectoria. También encontramos el artículo El “Ulises” de Joyce que inicia: Soy el primer aventurero hispánico que ha arribado al libro de Joyce: […] Hablaré de él con la licencia que mi admiración me confiere y con la vaga intensidad que hubo en los viajadores antiguos, […] (página 21) Resultan interesantes los puntos de vista que expone Borges en esos años. Uno de los textos que más llamó mi atención, por la habilidad del escritor argentino para el uso de metáforas, es un texto que se ocupa de la metáfora; lleva por título Después de las imágenes. Es uno de los más breves e interesantes porque nos muestra, según Borges, el uso de ese recurso literario en los años en que escribió esas líneas y en las que incluye estas palabras: […] Dimos con la metáfora, esa acequia sonora que nuestros caminos no olvidarán y cuyas aguas han dejado en nuestra escritura su indicio, […] (página 28).

Al continuar en el primer libro encontraremos otros artículos y ensayos acera de personajes como Quevedo, Sir Thomas Browne, Norah Lange, de la ciudad Buenos Aires y acerca del expresionismo, entre otros.

Al internarnos en Otras inquisiciones nos encontraremos con los textos escritos después de un cuarto de siglo; ahí podremos leer acerca de H.G. Wells, Franz Kafka, Oscar Wilde, C.K. Chesterton, Keats, Bernard Shaw, por citar solo algunos. No podían faltar textos acerca de lo que apasionaba a Borges: los libros. Se incluye un breve artículo titulado La muralla y los libros (con abundante e interesante información en su corta extensión) y el ensayo Del culto de los libros; al inicio de este incluye una declaración de Mallarmé: El mundo existe para llegar a ser un libro (página 283). También están presentes De las alegorías a las novelas y Sobre los clásicos. Sus títulos lo dicen todo.

Leer las páginas de Inquisiciones Otras Inquisiciones nos permite apreciar el nivel cultural y los autores y lecturas que formaron parte de la formación del gran escritor argentino. Es un libro que recomiendo y estoy seguro que disfrutarán con la lectura de cada una de sus páginas.

 

Bibliografía:

Inquisiciones Otras Inquisiciones, Editorial Sudamericana, S.A., sello Debolsillo, Buenos Aires, 2011.

 

Carlos Tupiño Bedoya

 

Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura – Néstor Tenorio Requejo

Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura – Néstor Tenorio Requejo

Para conocer más la obra de Mario Vargas Llosa.

Al visitar una librería encontré el libro Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura, un acierto de la editora nacional Arteidea Editores, cuya publicación nos entrega la recopilación de ensayos, acerca del mencionado escritor, efectuada por Néstor Tenorio Requejo. Esta edición es del año 2001, nueve años antes que Vargas Llosa obtuviera el Premio Nobel. Lo interesante es que este libro lo encontré junto con otros de literatura peruana de ediciones recientes, lo cual hacía parecer al libro como sobreviviente de una antigua edición.

Si bien es cierto que, a raíz del Premio Nobel otorgado a Mario Vargas Llosa, han aparecido algunos textos de ensayos acerca de su obra, uniéndose a los ya existentes, es también cierto que existe una amplia bibliografía acerca de la vida y obra del mencionado escritor, de la cual resulta muy difícil o casi imposible conseguir aquellos títulos que integran ese universo bibliográfico que permite acceder a un conocimiento más profundo de la producción literaria del escritor arequipeño.

En la contratapa del libro reproducen unas líneas del prólogo escrito por Marco Martos y que resumen lo interesante de la recopilación: Esta recopilación de trabajos académicos que hace el profesor Néstor Tenorio Requejo tiene un valor enorme, porque remplaza, con voces múltiples, el libro por ahora inexistente que necesitamos, que vaya un poco más lejos del clásico ensayo de José Miguel Oviedo y que aborde, sin excepción posible, toda la vasta obra narrativa de Mario Vargas Llosa.

Esas voces múltiples que hace mención Marco Martos resultan un gran acierto, porque nos da la oportunidad de leer ensayos escritos no solo por especialistas peruanos sino, también, por autores extranjeros que admiran y estudian la obra del Premio Nobel de Literatura 2010. Muchos de esos ensayos son inhallables en librerías o bibliotecas, como lo cita Marcos Martos.

En el prólogo, Martos escribe acerca de Vargas Llosa: […] pero es, sin duda, un novelista de un notable vigor y un ensayista perspicaz, inteligente, ordenado y, si bien fundamentalista, bastante persuasivo. Necesitamos tener convicciones muy arraigadas para no ser ganados por su argumentación. Varias de las novelas de Vargas Llosa son memorables y esto quiere decir que el lector promedio, que es el que siempre decide, recuerda sus tramas y sus personajes y de buena gana emprende segundas y terceras lecturas. Esas novelas son para mí La ciudad y los perros, La casa verde, Conversación en la catedral, La guerra del fin del mundo. Por esos relatos lo juzgo y también por El pez en el agua y por sus impecables páginas sobre Flaubert.

La edición es del año 2001 y ya se hablaba acerca del escritor peruano como candidato al Premio Nobel. Marco Martos inicia su prólogo con estas palabras: Los peruanos discuten cada año sobre si Mario Vargas Llosa obtendrá o no el premio Nobel de literatura. Se cruzan apuestas, se dan razones inverosímiles, las más, y luego se deja de lado el tema hasta que van pasando los meses y nuevamente se enciende la polémica. […]

Los trabajos que se incluyen en la primera parte del libro permiten un acercamiento global a diferentes aspectos en la producción del escritor arequipeño. En la segunda parte se encuentran los ensayos de las siguientes obras: Los jefes, La ciudad y los perros, La casa verde, Los cachorros, Conversación en La Catedral, Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor, La guerra del fin del mundo, Historia de Mayta, ¿Quién mato a Palomino Molero?, El hablador, Elogio de la madrastra, Lituma en los Andes, Los cuadernos de don Rigoberto y La fiesta del Chivo. Los ensayos acerca de las obras han sido colocados en orden cronológico, conforme a su publicación.

Entre los autores de los ensayos encontramos a Wolfgang A. Luchting, José Miguel Oviedo, Roland Forgues, Ángel Rama, Julio Ortega, Ricardo González Vigil, Joseph Sommers, Luis Loayza, Miguel Gutiérrez, entre otros.

Leer este libro es aprovechar una excelente oportunidad para conocer más acerca del Premio Nobel de Literatura 2010. Los animo a emprender su búsqueda en las librerías.

 

Bibliografía:
Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura, recopilación de Néstor Tenorio Requejo, Arteidea Editores, Lima, 2001.

Carlos Tupiño Bedoya

 

 

La literatura norteamericana y otros ensayos – Cesare Pavese

La literatura norteamericana y otros ensayos – Cesare Pavese

Mientras revisaba los estantes en una librería, llamó mi atención el libro La literatura norteamericana y otros ensayos, no por el título, que me parece atractivo, sino porque el autor es nada menos que Cesare Pavese (1908-1950), uno de los íconos de la literatura italiana. Al revisar el libro, encontré un índice con temas que no dejaban de llamar mi atención. El libro está dividido en tres partes. La primera lleva por título Descubrimiento de América e incluye ensayos acerca de escritores como Sinclair Lewis, Sherwood Anderson, Edgar Lee Masters, Herman Melville, O. Henry, John Dos Passos, Walt Whitman, William Faulkner, entre otros, y finaliza con un apéndice titulado Escritores ingleses entre los que figuran Charles Dickens y Joseph Conrad.

La segunda parte del libro se titula Literatura y sociedad y los ensayos y artículos abarcan una serie de temas en los que Pavese muestra el enlace existente entre la literatura y la sociedad. Acerca de uno de estos textos, Italo Calvino escribe en el prólogo: El artículo “Leer” podría ser su prólogo, y en esa línea se sitúan también algunos artículos de L’Unità que hemos incluido en la primera parte, con los que Pavese quiere presentar a los nuevos lectores sus autores favoritos, de Anderson a Stevenson […]  En la tercera parte, titulada El mito, los ensayos abarcan temas como la poesía, el mito, la narración, en las cuales se halla presente la experiencia del escritor italiano.

Este libro también permite descubrir la faceta de ensayista del escritor italiano. En la contratapa del libro se lee: […] Los ensayos que componen el volumen, tanto si se ocupan de Faulkner o Dickens, como del concepto del intelectual políticamente comprometido o de las raíces del mito poético, brillan por su hondura y su lenguaje conciso y chispeante a la vez, descubriéndonos la faceta quizá menos conocida de uno de los maestros de la literatura europea contemporánea.

En el prólogo, Calvino se refiere al libro con las siguientes palabras: El valor de estos escritos, empero, no estriba únicamente en la documentación de un itinerario cultural individual; la crucial experiencia de Pavese es un modelo de aquella generación literaria que creció bajo el fascismo, sintió nuevas necesidades y viró en busca de un nuevo rumbo (literario y moral), y que luego –una vez caído el fascismo– se encontró aún frente a otros problemas, frente a nuevas esperanzas e inquietudes. Así deja de ser un testimonio de algo acabado –aventura humana o momento cultural– y revela su verdadera naturaleza: un libro vivo y actual en el que muchos de los juicios sobre obras y autores mantienen su validez, en el que muchas conclusiones morales siguen siendo el fruto más valioso de nuestra exigua tradición y en el que muchas preguntas buscan todavía una respuesta.

A través de la lectura de los ensayos acerca de los escritores, el autor no solo nos permite conocer nuevos autores mediante el análisis de sus trabajos literarios y aspectos de su vida sino, también, nos presenta los títulos de las diferentes obras de los escritores tratados, lo cual nos sirve de referente para ir en busca de esas creaciones literarias. Luego de las lecturas he podido conseguir títulos como Leaves of grass de Walt Whitman, Babbitt de Sinclair Lewis entre otros.

En cada uno de los ensayos acerca de los escritores norteamericanos, escritos en las décadas de los años 30 y 40, se hace presente la comparación que hace Pavese entre la literatura norteamericana e italiana. En algunos de esos textos he podido percibir ellos un aire de superioridad que siente el autor por la literatura italiana sobre la norteamericana a la luz de los descubrimientos,  –para los europeos– de las obras de escritores norteamericanos, ya que su percepción de la literatura está dentro de un contexto completamente diferente al contexto del que proviene la literatura norteamericana. Sin embargo, son esas diferencias las que enriquecen el texto y ponen ante el lector un ensayo que invita a transportarnos a esas décadas y percibir la literatura de una manera muy enriquecedora.

Al analizar las obras de los diferentes escritores, Pavese investiga y se interna en los personajes, en el lenguaje utilizado por los autores norteamericanos, el contexto social de ellos, el cual influía y condicionaba el lenguaje que utilizaban en sus creaciones literarias, así como las atmósferas creadas para cada historia. Llega incluso a mostrar diferentes situaciones en la vida de muchos de ellos,  las cuales llegaron a influenciar sus obras. Veamos algunos ejemplos. En el caso de Sinclair Lewis escribe: La riqueza y la variedad del mundo de Lewis provienen de las innumerables actitudes que éste adopta al contemplar el espectáculo de la cotidiana rebelión de los hombres contra el ambiente y contra sí mismos. […] El rebelde representado en las novelas es el mismo Sinclair Lewis. […]

Pavese investiga y se informa de los cambios políticos, sociales y económicos de esos años en Norteamérica, es decir, de los tiempos de cada uno de los escritores como los cambios producidos por la industrialización que originó desplazamientos de gente del campo a las ciudades buscando empleo; la gran depresión, etcétera.

En el ensayo de Sherwood Anderson, Pavese escribe acerca de la atmósfera que envolvía el Chicago en los años de Anderson: En Chicago, donde probaba fortuna, el joven Anderson no había encontrado más que una nueva desolación: hombres afanosos que luchaban y se pisoteaban, soñando con la holgura, hacinados en barracas tan precarias como las del campo, entre palabras igualmente triviales y sin siquiera el consuelo de los horizontes abiertos. Además, la miseria despiadada, una explotación de la bestia humana nunca vista desde el tiempo de los esclavos. También se ocupa también de la novela La risa negra (1925). Escribe: Es la historia de un periodista de Chicago que se siente inútil y se hastía de la vida que lleva contando embustes al país y deambulando por las tertulias con su mujer intelectual y novelista. Más adelante añade: […] constituyen páginas que se cuentan entre las manifestaciones más inmediatas y profundas de la Norteamérica actual.

Pavese se encarga de mostrarnos cómo la obra de un escritor es influenciada por todas aquellas vivencias que lo han rodeado y en medio de las cuales se ha ido formando y ha ido llenando ese almacén en el fondo de su naturaleza humana, el cual sirve de alimento para sus creaciones literarias. Es una constante necesaria en la vida de los escritores y Pavese también lo ha experimentado.

Es así que Cesare Pavese nos conduce, por medio de sus ensayos, a través de la vida y obra de los escritores y poetas que se incluyen en el libro. De igual manera nos hace partícipes de sus experiencias literarias en los demás ensayos y artículos incluidos en este libro que recomiendo.

Las citas que se mencionan han sido tomadas de la edición Debolsillo del 2010.

 

Bibliografía:
La literatura norteamericana y otros ensayos, Cesare Pavese, Debolsillo, Barcelona, 2010.

Carlos Tupiño Bedoya

 

Libros y libreros en la ANTIGVEDAD – Alfonso Reyes

Libros y libreros en la ANTIGVEDAD – Alfonso Reyes

Una joya literaria escrita por alguien que supo de libros.

Estaba en la inauguración de la Librería Sur, el público que se hallaba presente rodeaba los estantes, revisaba los libros, iban seleccionando los que comprarían esa noche inaugural; me acerqué a un estante en el que las personas habían dejado un espacio libre y, mientras revisaba los títulos, atrajo mi atención un pequeño libro con dos letras minúsculas que resaltaban en la portada: ar. Debajo de ellas se leía el nombre que representaban esas dos letras: Alfonso Reyes. Debajo del nombre: LIBROS Y LIBREROS EN LA ANTIGVEDAD. Sólo me bastó dar una breve ojeada al texto y ya había comprado el libro.

En la contratapa se lee: Este pequeño libro es una magnífica introducción, no exenta de erudición a pesar de su brevedad, a la arqueología del libro y las bibliotecas, privadas y públicas, desde los papiros, cuyo material se importaba de Egipto, a la vitela, en la que se comenzó a copiar en el siglo IV todos los textos de la Antigüedad.

El libro se inicia con un extraordinario prólogo escrito por Juan Malpartida, acerca de Alfonso Reyes y los libros. A él se refiere con estas palabras: El poeta y erudito Alfonso Reyes (Monterrey, 1889- Ciudad de México, 1959) desarrolló a lo largo de su vida una obra de dimensiones enciclopédicas. Luego hace mención de su biblioteca personal, actualmente convertida en la Casa Museo Alfonso Reyes; menciona que a dicha biblioteca la llamaron “Capilla Alfonsina”. Qué mejor personaje para que nos cuente acerca de lo que dice el título del libro.

Desde el inicio, el autor nos transporta hacia los tiempos del papiro y como fue llevado, desde Egipto, a otros lugares y escribe: El material del libro clásico era el “volumen” o rollo de papiro. (Página 19). Pasará luego a la cultura griega en la que nos explicará acerca de la abundante producción literaria de los griegos y aquella que ha podido resistir el paso del tiempo hasta nuestros días. Por toda la edad clásica, el rollo de papiro fue el vehículo de la cultura griega. (Página 21).

Al leer la explicación que hace Alfonso Reyes acerca del uso del rollo de papiro, tanto para su escritura como para la lectura, me sentí testigo del manejo de uno de esos rollos. Al leer esas líneas era como si lo estuviera viendo. Muy didáctico. Así, conforme leemos el texto, nos encontramos con sucesos históricos y personajes que nos animan a seguir investigando.

También cuenta del uso de los rollos entre los romanos y las referencias a ellos en la literatura romana, así como las características de las obras de los grandes autores que, estoy seguro, captarán nuestra atención y admiración. Alfonso Reyes menciona una cita de Plinio que nos da una idea de la manera en que eran considerados los libros: A no ser por los libros, la cultura humana sería tan efímera como lo es el hombre.

Luego escribe: Más florece la literatura de un pueblo, más se ensancha el círculo de sus escritores y sus lectores… (Página 33) Esas palabras dan inicio a la parte del Comercio del libro entre los griegos. Aquí nos hace testigos del comercio de los rollos, de las librerías y bibliotecas; también nos muestra los nombres de los dueños de algunas bibliotecas, de algunos encargados de hacer las copias, es decir, del mercado de libros que ya existía en esos tiempos.

En las páginas de ese libro, también nos habla de la propagación de las obras de Homero. Casi en todos los fondos de papiros que se van descubriendo se hallan pedazos de Ilíadas y de Odiseas. […] Homero era la propiedad común y el emblema del helenismo, […] (Página 38). Igualmente, hace mención de Demóstenes como otro de los muy leídos; nos cuenta acerca de la biblioteca de Pérgamo y del alto nivel cultural de la época. Esta parte del libro también contiene una rica referencia de nombres y lugares que enriquecen el texto.

Luego se encargará de los Editores romanos, haciendo una didáctica y detallada explicación de los editores romanos y el funcionamiento de esas editoriales, así como su relación con los autores a los que hacían las copias de sus obras. Igualmente interesante resulta la cantidad de nombres, lugares y fechas que incluye, las cuales logran despertar la curiosidad y el interés del lector. En medio de ese auge en el comercio de los libros, también se hace presente la destrucción de muchos libros, aún bibliotecas enteras por acciones que emprendieron hombres como Domiciano y otros. Es triste pensar en todas las obras que fueron destruidas y que, en la actualidad, sólo hay referencias de que existieron; esto sin considerar toda esa cantidad de libros de los que simplemente no quedó rastro. ¿Qué habrían contenido cada uno de ellos?

Luego nos contará acerca de Las librerías en Atenas y en Roma y, entre otras cosas, nos enteraremos que ya existía la venta de libros viejos. Una parte muy interesante en el libro.

Para finalizar se ocupa de Las antiguas bibliotecas y los antiguos bibliófilos. Es un grato paseo por la historia y sabremos los nombre de aquellos coleccionistas y cómo organizaban sus bibliotecas. Encontraremos casos muy interesantes y asombrosos.

Al terminar de leer el libro, sólo pude pensar en las palabras de Juan Malpartida, autor del prólogo, las cuales se reproducen en la contratapa y las he citado arriba. No deja de sorprenderme que un libro pequeño pueda contener toda una excelente introducción a un tema tan amplio. Les aseguro que al leerlo podrán realizar ese viaje a través de la historia y la cultura y disfrutar con los libros y libreros en la antigüedad. Mejor título para el libro, imposible.

 

Bibliografía:

LIBROS Y LIBREROS EN LA ANTIGVEDAD, Alfonso Reyes, Fórcola Ediciones, Madrid, 2011.

 

Carlos Tupiño Bedoya

 

Elogio de París – Victor Hugo

Elogio de París – Victor Hugo

La pasión de un escritor por su ciudad.

Luego de leer El Nilo. Cartas de Egipto de Gustave Flaubert, me anime a adquirir otros libros de la colección “Pequeña Biblioteca Gadir” que la Distribuidora de Libros Heraldos Negros hace posible encontrarlos en las librerías.

Uno de esos libros es Elogio de París escrita por Victor Hugo. En el prólogo del libro se lee: […]…fue escrito por Victor Hugo con motivo de la Exposición Universal de París de 1867. Constituyó la introducción a una guía de la ciudad que se publicó en aquella ocasión. […] Este elogio es casi una declaración de amor a París en la que ocupa un lugar central la historia de la ciudad, y la interpretación que Hugo hace de ella; el protagonismo que París ha tenido en la historia de Francia y el que –ya en tiempos de Hugo– está teniendo en Europa.

Victor Hugo, quien no escatima palabras al momento de escribir, se ocupa de dar al lector una visión de París como centro de cultura y desarrollo, así como de llevarlo por un recorrido en la historia y formación de la ciudad en medio de textos que hacen referencia a hechos y nombres en la historia, así como a la intertextualidad de diferentes obras.

El escritor francés inicia el texto con estas palabras: En el siglo XX habrá una nación extraordinaria. Luego continuará en ese capítulo inicial con los ideales de su ciudad: […] Tendrá la suprema justicia de la bondad. […] (Pág.13).  La libertad del corazón humano se respetará igual que la libertad del espíritu humano, pues amar es tan sagrado como pensar. […] (Pág.20).  Esta nación tendrá por capital París, y no se llamará Francia: se llamará Europa. Se llamará Europa en el siglo XX, y, en los siguientes siglos, más transfigurada todavía, se llamará Humanidad. (Pág.21)

En el capítulo titulado El pasado hará un viaje por el tiempo hasta llegar a los días de París, a través del cual permite al lector nutrirse de historia y cultura. Como ejemplo, en este capítulo leemos: El comienzo de París sucede a la decadencia de Roma. […] Tiberio colocó, por así decirlo, la primera piedra de Notre-Dame; había encontrado allí una buena plaza para un templo, y erigió un altar al dios Cerennos y al toro Esus. […] (Pág. 27). Así es como Victor Hugo va mostrando la historia y los orígenes de su ciudad, en los que estará presente la Revolución Francesa: Cuando se produce la convulsión, la autoridad puede llegar hasta la dictadura y la libertad hasta la anarquía. (Pág.61)

En el capítulo que lleva por título La supremacía de París, da cuenta cómo París va creciendo en el tiempo y compara a París con Jerusalén, Atenas y Roma. Resulta interesante y enriquecedor leer esas líneas en las que Víctor Hugo explica la comparación que hace de su ciudad.

Función de París es el capítulo en que Hugo se encarga de escribir acerca de la influencia de su ciudad a las demás naciones, algo que resulta importante teniendo en cuenta la realización de la Exposición Universal. Una muestra la tenemos en la página 83: […] Sus libros, sus periódicos, su teatro, su industria, su arte, su ciencia, sus modas que forman parte de su filosofía, lo bueno y lo malo, el bien y el mal, todo eso agita las naciones y las guía.

A través de sus textos, Victor Hugo lleva al lector hacia el último capítulo titulado Declaración de paz  que inicia con estas palabras: Que Europa sea bienvenida.

Es uno de los excelentes textos de Victor Hugo, más aún si se tiene en cuenta ese gran evento de importancia mundial. En sus líneas no sólo muestra la importancia cultural, intelectual y política de París sino, también su amor y admiración por esa ciudad.

Leer este libro es darse una breve inmersión en la historia y la cultura.

Bibliografía:

Elogio de París, Victor Hugo, Ediciones Gadir, Pequeña Biblioteca Gadir, Madrid, 2011.

 

Gabriel García Márquez. Mucho más que Macondo – Graciela Cravino

Gabriel García Márquez. Mucho más que Macondo – Graciela Cravino

Una manera muy amena de recorrer la vida y obra de Gabriel García Márquez.

Llegó a mis manos un libro con una cubierta color naranja, relativamente delgado y, como ilustración en la carátula, un dibujo a color del rostro del protagonista del libro: Gabriel García Márquez. Mucho más que Macondo; el libro fue escrito por la periodista argentina Graciela Cravino, incentivada por su admiración hacia Gabo y su obra.

Este libro va más allá de ser uno más acerca de la vida y obra del Premio Nobel de Literatura 1982. Estoy convencido que lo que hace interesante y ameno este libro, es la pluma de la periodista y la forma de ir presentando los hechos.

El primer capítulo empieza con estas palabras: Todo comenzó en Aracataca. Tal vez si este pueblo no lo hubiera enredado en sus historias y en sus fantasmas, Gabriel García Márquez no hubiera sido escritor. Estas palabras iniciales son el eje del libro. Conforme se desarrolla el texto, la autora nos va presentando a los diferentes personajes de la familia del escritor colombiano, muy ligados a él y que ejercieron influencia en quien luego sería el escritor que todos conocemos.

Al leer acerca de esos personajes ligados a la vida del escritor, nos vienen a la memoria aquellas historias creadas por García Márquez. Durante el desarrollo del libro, la autora también se encarga de mostrarnos la relación de su parentela con los personajes que Gabo dio vida y aún permanecen en el mundo literario.

El pueblo de Aracataca, un lugar que fue muy próspero gracias a la fiebre del banano, se convirtió, con el paso de los años, en un lugar sumamente pobre y olvidado. Estando el pueblo en esas condiciones, llega García Márquez a vivir en aquel lugar. La autora escribe: El pequeño García Márquez creció en un Aracataca empobrecido y olvidado. Una especie de limbo en donde sólo resonaban los ecos de la prosperidad perdida. En un pueblo donde cada uno recordaba a su manera y los relatos se iban agrandando a medida que pasaban de boca en boca. García Márquez aprendió el oficio de narrador.

Graciela Cravino nos menciona que fue la abuela del escritor quien más le llenó la cabeza con aquellos relatos sorprendentes: A su abuela Tranquilina la recuerda como una mujer impresionable, vidente y curandera a escondidas. De su boca escuchó los relatos agrandados de las épocas de bonanza de la zona.

En el texto también se nos muestra el origen de muchas de sus historias y personajes. En el caso de El coronel no tiene quien le escriba, nos dice que El origen fue una imagen de un hombre apoyado en una baranda en actitud de espera, que había visto de verdad en Barranquilla. Ese hombre vino a calzar bien en la imagen de su abuelo Nicolás, que también murió sin recibir el reconocimiento a sus servicios como militar.

También encontraremos detalles de la amistad del escritor con Fidel Castro, con los escritores que conoció y con quienes llegó a entablar una amistad. Obviamente, también se toca el caso del golpe que le diera Mario Vargas Llosa, dejándole un ojo morado. Mucho se ha dicho pero, no hay nada oficial de  ninguna de las dos partes. Sin embargo, en el libro se da cuenta del hecho con detalles que no había leído antes. En fin son sólo hechos en la vida de estos escritores que en nada empañan o desmerecen su producción literaria.

En el libro están presentes las etapas del escritor durante su incursión en el cine, el Premio Nobel, su actividad periodística y política, el lanzamiento de Cien años de soledad, –novela que la Real Academia Española consideró como la segunda más importante luego de El Quijote –; su esforzada manera de trabajar, la cual ha dado los frutos que han dejado una gran e importante huella en la literatura. Durante la lectura somos testigos de los momentos de creación del escritor, unos bastantes difíciles y otros, por el contrario, muy felices: Él se instala en Cartagena de Indias y pasa la temporada más feliz de su vida, encerrado, escribiendo la historia de Florentino Ariza y Fermina Daza, que recrea el difícil y contrariado noviazgo de su padres, allá en Aracataca. Esta es la historia central en su novela El amor en los tiempos del cólera.

El libro escrito por Graciela Cravino pertenece a una colección que lleva por título En pocas palabras… y es un libro que vale la pena buscar, encontrar y leer. Les aseguro una interesante y amena lectura acerca de la vida y obra de unos de los grandes escritores que aún están entre nosotros.

 

Nota: El día de hoy falleció Gabriel García Márquez. Este post fue publicado el 7 de febrero del 2012 en la antigua dirección de este blog.

 

Bibliografía:

Gabriel García Márquez. Mucho más que Macondo, Graciela Cravino, Editorial Capital Intelectual, Colección En pocas palabras…, Buenos Aires, 2008

 

Una vida absolutamente maravillosa – Enrique Vila-Matas

Una vida absolutamente maravillosa – Enrique Vila-Matas

Una mirada a la literatura en artículos escritos a través de veinte años.

En una librería un amigo me dio un libro y me dijo: “Te va a gustar”. El libro que tenía ante mis ojos era Una vida absolutamente maravillosa. Ensayos selectos, y su autor era el escritor español Enrique Vila-Matas. Recordé que había leído algunos de sus ensayos. Luego de revisar el libro durante unos minutos, decidí adquirirlo.

Les puedo decir que he disfrutado con los textos que ahí se incluyen. Vila-Matas nos lleva por un recorrido literario en los que podemos encontrar temas variados: acerca de la vida de un escritor, de su obra, de alguno de sus libros en particular, y mucho más.

Por ejemplo, el primero de los textos lleva por título Alemania en otoño. En esas líneas, el escritor español empieza recordando: En Hamburgo, la misma agradable temperatura que dejé esta mañana en Barcelona, y es que en toda Alemania luce un sol de justicia (me dicen que también implacable) desde hace más de dos semanas, algo completamente anormal en esta época del año. Esas palabras sólo sirven para iniciar un viaje por sus recuerdos en dicha ciudad en donde encontraremos la lectura que él efectuó en la ciudad de Hannover, experiencias de otros escritores, acerca de un librero en Stuttgart, de Kafka y de diferentes ciudades alemanas. Todo ello formando un todo muy interesante y cultural.

Los títulos de cada uno de los textos tal vez no nos digan mucho pero, una vez empezada la lectura podemos darnos cuenta que es un título que se integra con lo que Vila-Matas nos cuenta. El ensayo Janelas Verdes’ Dream nos habla de Fernando Pessoa; el motivo del título lo encontraremos al leer esas líneas.

Otra muestra la encontramos en El título, ese ciclista lento, en el que escribe: Los títulos tienen una importancia terrible, y sin embargo poco se habla de ellos. Hoy voy a dedicarles cierta atención a ver si me congracio con ellos. […] (Página 96). En este texto nos cuenta el supuesto origen del título de la novela Esperando a Godot de Beckett y, ese suceso le sirve para continuar mostrándonos lo que sucedió con los títulos de diferentes obras.

También encontramos textos muy breves y, a la vez,  muy precisos como es el caso de El día que murió Juan Benet. Otro texto, no tan breve, lleva por título Contra las viejas muecas y en él nos da cuenta de episodios de la vida y obra del escritor francés Louis-Ferdinand Céline. Son 50 artículos los que componen la primera parte del libro, además de los textos inéditos incluidos en Segundo dietario voluble, el cual cierra esta primera parte.

La segunda parte del libro es otro libro: Para acabar con los números redondos. En el prólogo de esta segunda parte, Vila-Matas escribe: No veo por qué el número 100 tiene más relevancia que el 101, por ejemplo. […] (Página 367). Cuenta que escribía una columna dominical para el periódico madrileño Diario 16, y se le ocurrió escribir acerca de fechas relacionadas con escritores pero que no fueran números redondos, por ejemplo: Mañana Antonin Artaud habría cumplido 99 años. (Página 368) Menciona la entradilla que apareció, el 26 de noviembre de 1995, antes de la columna: “Desde hace 11 semanas, en su columna dominical de este periódico, Enrique Vila-Matas se dedica a celebrar aniversarios de nacimientos de escritores, aniversarios poco ortodoxos. ‘El péndulo caótico’ podría ser el título secreto de esta columna dominical, el título también de un posible futuro libro, siempre y cuando Vila-Matas, tal como se ha propuesto, alcance un mínimo de 52 columnas, 52 semanas, un año completo que algún día celebraremos todos”. (Página 369) Es así como nace este libro que, a su vez, forma la segunda parte del libro principal. En los textos que integran Para acabar con los números redondos encontraremos artículos acerca de Joseph Roth, Katherine Mansfield, Augusto Monterroso, Gustave Flaubert, André Breton, Fernando Pessoa, Ernest Hemingway, por citar sólo algunos.

En la contratapa se lee: Uno de los rasgos distintivos de la obra de Vila-Matas es su voluntad infatigable de borrar las fronteras entre géneros. Proponer una distinción cartesiana entre ensayo, cuento y novela en el autor barcelonés es una empresa inútil. Así algunos de sus más grandes hallazgos narrativos se encuentran en su ensayística. A través de genialidades como “Janelas Verdes’ Dream”, “El arte de conocer futbolistas” o “Escribir es dejar de ser escritor”, el ávido lector podrá descender al centro de la literatura de Vila-Matas.

Una vida absolutamente maravillosa  es un libro en el que encontraremos mucho acerca de muchos escritores y obras literarias, lo cual nos permite, además, conocer nuevos escritores para ir en busca de sus obras.

Bibliografía:

Una vida absolutamente maravillosa Ensayos escogidos, Enrique Vila-Matas, Debolsillo, Barcelona, 2011

 

El arte de la ficción – David Lodge

El arte de la ficciónSe trata de un libro que nos beneficia –como lectores– por partida doble. David Lodge, escritor y crítico literario, nos ofrece la explicación de una serie de aspectos que están presentes en la construcción de un cuento o novela, y que pasan delante de nuestros ojos cada vez que leemos uno de esos textos.

El sólo hecho de identificar y entender esas técnicas, nos permite disfrutar más a fondo cada trabajo literarios que tenemos la oportunidad de leer. Con un lenguaje sencillo, utiliza fragmentos de diversas novelas de diferentes autores y nos comparte sus apreciaciones, lo bueno y lo malo de esas técnicas y porqué son utilizadas en esos momentos de las historias. La lectura de este libro es de mucha utilidad para quienes, como lectores, deseamos ver mejor esas historias que los autores arman para llevarnos de la mano hasta el final.

Es ahí –mediante la utilización de esos textos que utiliza– que nos presenta, para muchos de nosotros, obras y autores nuevos, y así podemos tener nuevos títulos para ir en busca de ellos y empezar a disfrutar con la lectura, esta vez, teniendo en cuenta lo que el escritor inglés nos ha compartido.

Este libro nació de una propuesta que le hicieron a David Lodge para publicar en el suplemento de libros de un diario británico. Luego, los artículos publicados los reuniría en esta edición. En el prefacio escribe: Tras jubilarme anticipadamente de mi cargo universitario en 1987 descubrí que tenía poca inclinación o incentivos para seguir escribiendo crítica dirigida a un público esencialmente académico; pero sentía que aún me quedaban cosas que decir sobre el arte de la ficción y la historia de la novela que podrían ser de interés para un público lector más amplio. Me pareció que una columna semanal en un periódico constituiría la plataforma ideal para ello. […] Aunque el libro se dirige al “lector en general”, he usado deliberadamente, con las explicaciones del caso, cierto número de términos técnicos con los que puede ser que ese lector esté poco familiarizado, pero es que no se puede analizar un texto literario sin un vocabulario descriptivo apropiado, del mismo modo que no se puede desmontar un motor sin disponer de las herramientas idóneas. […] Siempre he considerado que la narrativa como un arte esencialmente retórico, quiero decir que el novelista o el cuentista nos convence para que compartamos cierta visión del mundo mientras dure la experiencia de la lectura, con el efecto, cuando lo consigue, de esa extasiada inmersión en una realidad imaginaria que Van Gogh capturó también en su cuadro La lectora.

El libro contiene 50 capítulos; el primero es El comienzo y el último es El final.  Lodge escribe: Empecé por “El comienzo” y siempre tuve la intención de terminar con “El final”. […] Al revisar los textos para publicarlos en forma de libro he insertado cierto número de referencias cruzadas y he añadido un índice de nombres que debería compensar hasta cierto punto lo arbitrario de la secuencia de temas.

Cito, como muestra, algunos de los temas que se pueden encontrar a lo largo de los cincuenta capítulos: el punto de vista, el autor omnisciente, el monólogo interior, el sentido del lugar, los cambios temporales, las repeticiones, hablar con distintas voces, la alegoría, el título, la novela basada en hechos reales, etc.

Entre las diferentes obras y autores escogidos por Lodge para cada uno de los capítulos, encontraremos, por ejemplo a: Emma de Jane Austin, Adam Bede de George Eliot, El guardián entre el centeno de J.D. Salinger, Ciudad de Cristal de Paul Auster, En otro país de Ernest Hemingway, Lolita de Vladimir Nabokov, El libro de la risa y el olvido de Milan Kundera, El innombrable de Samuel Beckett, entre muchos otros.

Cada uno de sus cincuenta capítulos resulta útil e interesante.

 

Bibliografía:

El arte de la ficción, David Lodge, Ediciones Península, Barcelona, 1998.