Letras Peruanas (1951-1963) – Edición facsimilar

Letras Peruanas (1951-1963) – Edición facsimilar

Luego de la breve duración de Centauro Revista de Artes y Letras (1950-1951) hizo su aparición Letras Peruanas. Revista de Humanidades (1951-1963) dirigida por  Jorge Puccinelli. El primer número fue publicado en junio de 1951 y el número 14, último número de la revista, en el mes de setiembre de 1963.

Letras Peruanas - originales

Originales de Letras Peruanas en la exposición organizada en la Casa de la Literatura Peruana.

La Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Martín de Porres, publicó  en el año 2003 la edición facsimilar de Letras Peruanas que incluye los catorce números en un solo tomo. Se trata de una cuidadosa edición que permite recorrer las páginas de esa importante publicación.

Letras Peruanas No 1 Faccsimilar

Portada del Nº 1, edición facsimilar.

Al revisar sus páginas se puede ver que la poesía tuvo mucha difusión y ocupó un lugar especial. En todos los números estuvieron presentes antologías de poetas y poemas de diferentes vates de esos años. Entre los poetas antologados se puede mencionar a Javier Sologuren, Sebastián Salazar Bondy, Enrique Peña Barrenechea, Alejandro Romualdo. También publicaron poemas –no precisamente en antologías– de Blanca Varela, Eleodoro Vargas Vicuña y Arturo Corcuera entre otros.

En el número 2 inician la  Antología de la poesía peruana última con la siguiente nota: “Letras Peruanas inicia la publicación de la Antología de la poesía peruana última que viene preparando hace algún tiempo. En ella estarán incluidos los poetas nacidos desde 1926 en adelante. […]”. Esa primera muestra incluyó nueve poemas: cuatro de Alejandro R. Valle; dos de Blanca Varela y tres de Carlos Enrique Ferreyros.

Una segunda parte de esa antología apareció en el número 4, publicado en diciembre de 1951. Incluyó creaciones de veintiséis poetas nacidos entre 1927 – 1931. Entre los poetas incluidos en esa edición estuvieron: Washington Delgado, Carlos Germán Belli, Francisco Bendezú, Leopoldo Chariarse, Lola Thorne y Pablo Guevara.

La narrativa también estuvo presente en las ediciones de Letras Peruanas; el cuento ocupó algunas de sus páginas; entre aquellos escritores se pueden citar a Julio Ramón Ribeyro y C. E. Zavaleta.  Con relación a la novela, en las páginas 4, 5 y 29 del número 1, publicaron El zumbayllu de José María Arguedas; una nota al pie de página da cuenta que se trata de un “Fragmento inédito del capítulo sexto de la novela ‘Los ríos profundos’ “.

Letras Peruanas fue una publicación comprometida con la cultura. Como testimonio de ese compromiso han quedado sus páginas, rescatadas por la edición facsimilar de la Universidad San Martín de Porres. En los catorce números publicados se encuentran textos de autores de la talla de Alfonso Reyes, Francisco Miró Quesada, Raúl Porras Barrenechea, Luis E. Valcárcel, Karl Jaspers, André Coyné y muchos otros.

Cada número de Letras Peruanas  incluyó Entre Libros, un espacio con importante y amplia información acerca de libros y folletos peruanos, publicaciones del Fondo de Cultura Económica de México, y otros.

En la presentación de la edición facsimilar, escrita por Jorge Puccinelli se lee: Los trabajos que presentan las revistas constituyen un material insustituible para el estudioso pues sus aportes y descubrimientos muchas veces tardan años en incorporarse al libro, o permanecen como literatura sumergida a la espera de un investigador que los rescate. […] El libro es, en general, la obra de un solo hombre y el reflejo de un solo espíritu. La revista es un trabajo de equipo, la imagen de un grupo de espíritus. […]

En las páginas de Letras Peruanas también tuvieron su espacio el Cine y el Arte.

La edición facsimilar incluye, al final, un índice preparado por Elizabeth Toguchi Kayo, el cual permite hallar a los diferentes colaboradores y sus trabajos en los números de la revista.

Durante los años de su publicación, Letras Peruanas tuvo algunas interrupciones: el nº 8 se publicó en octubre de 1952 y el nº 9 apareció en junio de 1953; el nº 10 se publicó un año después, en junio de 1954. Luego se dio la interrupción más extensa: el nº 12 fue publicado en agosto de 1955 y el nº 13 apareció en el año 1962 correspondiente a la edición abril-junio de ese año. El nº 14 marcaría el final de esa importante publicación en setiembre de 1963.

A continuación, pueden ver los sumarios de cada uno de los números publicados; en ellos podrán apreciar los nombres de los colaboradores y los trabajos publicados en cada uno de ellos. Las imágenes han sido tomadas de cada una de las portadas de la edición facsimilar.

1 - Junio 1951

Sumario del Nº 1, junio de 1951.

2 - Agosto 1951

Sumario del Nº 2, agosto de 1951.

3 - Octubre 1951

Sumario del Nº 3, octubre de 1951.

4 - Diciembre 1951

Sumario del Nº 4, diciembre de 1951.

5 - Febrero 1952

Sumario del Nº 5, febrero de 1952.

6 - Abril - Junio 1952

Sumario del Nº 6, abril – junio de 1952.

7 - Agosto 1952

Sumario del Nº 7, agosto de 1952.

8 - Octubre 1952

Sumario del Nº 8, octubre de 1952.

9 - Junio 1953

Sumario del Nº 9, junio de 1953.

10 - Junio 1954

Sumario del Nº 10, junio de 1954.

11 - Diciembre 1954

Sumario del Nº 11, diciembre de 1954.

12 - Agosto 1955

Sumario del Nº 12, agosto de 1955.

13 - Abril - Junio 1962

Sumario del Nº 13, abril – junio de 1962

14 - Setiembre 1963

Sumario del Nº 14, setiembre de 1963.

 

 

Bibliografía:

Letras Peruanas. Revista de Humanidades. Colección Periodismo y Literatura. Universidad San Martín de Porres, Escuela Profesional de Ciencias de la Comunicación, Lima, 2003.

Carlos Tupiño Bedoya

Marzo, 2015

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Una introducción a Octavio Paz – Alberto Ruy Sánchez

Una introducción a Octavio Paz – Alberto Ruy Sánchez

En la última Feria Internacional del Libro de Lima, visité el stand de México; lo primero que captó mi atención fue el libro Una introducción a Octavio Paz.

Para quienes desean ingresar al mundo del poeta, ensayista y pensador mexicano con una vasta producción y con una bibliografía importante acerca de su vida y obra, el Fondo de Cultura Económica, que acaba de celebrar su 80 aniversario, nos ofrece un libro de la colección de Breviarios, escrito por Alberto Ruy Sánchez. En la Advertencia, al inicio del libro, se lee: Este libro surge de la necesidad expresada por mucha gente de horizontes diversos, de tener una visión global pero muy breve de la obra y la vida de Octavio Paz.  […] desde su primera edición en inglés y después en español y otras lenguas ha servido tanto a alumnos y profesores en las escuelas como a cualquier persona interesada en conocer algunas claves de la obra de Octavio Paz. Esta nueva edición está corregida y aumentada hasta la muerte del poeta. […] (9)

El autor divide el libro en siete partes. La primera lleva por título Semilla y ahí explica la importancia de la poesía en la vida y obra de Paz, unida a sus vivencias y a la historia. Ruy Sánchez deja en claro que: La poesía es la clave de las claves de su obra. Tanto, que incluso quienes comentan sus ideas políticas sin comprender el sentido de rebelión poética que lo anima no comprenden sino la sombra de lo que dicen. (18). Las cinco partes que siguen en la división del libro, su autor las ha llamado círculos y abarcan determinados periodos en la vida del poeta.

El primero es el Círculo de tierra y abarca el periodo comprendido desde 1914 –nacimiento del poeta– hasta 1943. Continúa el Círculo de aire, periodo  1944-1958 en el que se editan importantes libros de ensayo y en el que resalta su contacto con el movimiento surrealista. También se incluye el tiempo de su estadía en los Estados Unidos y cómo le sirvió de aprendizaje: Todo lo que el poeta vivía en esos años era una lección de cómo la experiencia propia y la de los otros se puede convertir en obra, en escritura. Y así ese viaje fue el laboratorio de sí mismo y su taller de creador. (71)

Luego aparece el Círculo de fuego  que comprende los años 1959-1970 en los que figuran el tiempo que paso en París y en la India; este último marcaría la vida y obra del poeta. Sigue el Círculo de agua que abarca el período comprendido entre 1971 y 1990 en el que se muestra, entre otras cosas, la faceta de Paz como traductor, especialmente de poemas, en la que supo dar un tratamiento como pocos. Alberto Ruy escribe: Por eso, en el caso de Octavio Paz traductor, cada transmutación da pie no sólo a un nuevo poema en español que muchas veces se aleja relativamente del original para convertirse en un gran poema de la obra de Paz sino que además se convierte en una reflexión sobre el poema y el poeta traducido, […] (129).

Continúa el círculo que ha sido llamado En la espiral de 1990 a 1998, año de su muerte; en este periodo el autor muestra una mirada retrospectiva que hace el poeta con relación a su vida y obra que van muy unidas; acerca de esta retrospección, el autor incluye el fragmento de un texto de Octavio Paz: He escrito y escribo movido por impulsos contrarios: para penetrar en mí, por amor a la vida y para vengarme de ella, por ansia de comunión y para ganarme unos centavos, para preservar el gesto de una persona amada y para conversar con un desconocido, por deseo de perfección y para desahogarme, para detener el instante y para echarlo a volar. En suma, para vivir y para sobrevivir. […] (145). Como parte final se encuentra una breve Coda que cierra con unas palabras de Octavio Paz.

Detalles de su nuevo periodo en la India, también han sido incluidos y permiten comprender la influencia que tuvo en la vida y obra del poeta, la cual también se aprecia en la lectura del libro Vislumbres de la India. Cierra el libro una breve Coda que cierra con unas palabras de Octavio Paz.

En el desarrollo de cada una de los círculos, Ruy Sánchez se encarga de dar a conocer las facetas importantes en la vida y en el desarrollo de la poesía, ensayo y pensamiento del escritor mexicano, tres aspectos que se han mantenido unidos en toda su trayectoria; a esto hay que agregar su posición política. Una de las virtudes del libro es la exposición clara y objetiva de todos los aspectos tratados.

Los textos de Ruy Sánchez también se refieren a la gestación de los diferentes libros de poesía y ensayo que ya ocupan un lugar de importancia en la literatura y, en esas páginas, podemos encontrar fragmentos de diferentes poemas que forman parte de sus libros capitales; así también explica el erotismo que está presente en la obra de Paz, acompañados de definiciones dadas por el propio poeta.

La lectura de cada una de esas páginas proporciona un panorama que permite conocer lo que se necesita para internarse en la obra del poeta, ensayista y pensador mexicano Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990.

Una introducción a Octavio Paz está entre los mejores libros que he leído y lo recomiendo.

 

Bibliografía:

Una introducción a Octavio Paz, Alberto Ruy Sánchez, Fondo de Cultura Económica, México. D.F., 2014 (primera reimpresión)

Carlos Tupiño Bedoya
Septiembre, 2014

Literatura – Edición facsimilar – 1958 – 1959

Literatura – Edición facsimilar – 1958 – 1959

A lo largo de las lecturas de artículos y ensayos de literatura peruana, encontraba notas que hacían referencia a textos publicados en la revista Literatura cuya dirección estuvo a cargo de Mario Vargas Llosa, Luis Loayza y Abelardo Oquendo. Esa revista sólo tuvo tres números publicados: febrero y junio de 1958 y agosto de 1959.

En varias oportunidades busqué alguno de esos números en mis recorridos por los lugares de venta de libros viejos, sin embargo, en la última edición de la Feria del Libro Ricardo Palma en el Parque Kennedy del distrito de Miraflores, al visitar el stand de una librería que no recuerdo su nombre –tampoco recuerdo haber visto la tienda; probablemente funcione sólo en las ferias de libros– me llamó la atención ver en uno de los estantes un libro con el título Literatura Edición facsimilar – 1958 – 1959 y en la cubierta aparecían las reproducciones de los tres números de la mencionada revista. Compré inmediatamente el único ejemplar que tenían en venta.

Empecé a revisar esa extraordinaria edición que, considero, forma parte de la historia de la literatura peruana. En los años de su edición, los directores ya eran jóvenes ensayistas y escritores; Mario Vargas Llosa contaba con veintidós años.

En la presentación de la edición facsimilar, Américo Mudarra escribió: […] La defensa de la escritura, la búsqueda del estilo propio, como la prueba máxima de la formación del escritor y de su libertad creadora, parece ser la principal motivación, el hilo conductor, que justifica la reunión de todas las páginas de esta revista. […] En la selección y publicación, en su trabajo como editores, también se estaban considerando a sí mismos como intelectuales. La revista combina estas tres facetas: artistas de la palabra, editores e intelectuales. Dos de las cuales han sido la principal preocupación de nuestro premio nobel, Mario Vargas Llosa.

En la parte posterior de la carátula del primer y segundo número figura el siguiente aviso: La revista publicará las colaboraciones que se le envíen siempre que tengan calidad e importancia. No mantendremos correspondencia sobre las que no son publicadas ni devolverá los originales. Al revisar cada uno de los números publicados, se puede ver el contenido de cada edición. Por ejemplo, en el primer número se anuncian textos de Mario Vargas Llosa, Luis Loayza, José Durand y Sebastián Salazar Bondy y, también, poemas de César Moro, André Coyné, Carlos Germán Belli y Javier Sologuren. Entre estos textos me parece que destaca –sin desmerecer a los demás–  el extraordinario ensayo de Luis Loayza que lleva por título: Retrato de Garcilaso. Otro texto importante es la Nota sobre César Moro, escrita por Vargas Llosa dos años después de la muerte del poeta; en ella se ocupa de parte de la vida, amarguras y obra de Moro.

En la edición publicada en junio de 1958 se encuentran, por citar a algunos, poemas de J.E. Eielson, el ensayo El lunarejo de Luis Loayza, una Carta de amor, de César Moro, texto escrito por Mario Vargas Llosa que da cuenta de los años del poeta en París. También incluye un extraordinario cuento de José Miguel Oviedo, que capta la atención del lector desde la primera frase y lo lleva hasta un final en el que muestra un desenlace sorprendente en la historia; lleva por título El redentor.

El último número que apareció en agosto de 1959, no es la excepción en la calidad de los textos y autores que incluye. Entre otros figuran Luis Alberto Sánchez con su ensayo ¿Existe una literatura peruana?, un texto que nos da una idea de la literatura peruana en esos años, desde la perspectiva de Sánchez; también incluyen Para vivir mañana, el célebre poemario de Washington Delgado; figura además el ensayo Creonte de Luis Loayza y el cuento El cargador, escrito por Eleodoro Vargas Vicuña.

Leer cada uno de esos textos es transportarse a una época importante de la literatura peruana; tiempos en los que fueron apareciendo innovaciones y nuevos estilos en poesía, cuento, novela y ensayo. Los tres números que se editaron, incluyeron una variedad de estilos y autores. […] Incluir a un autor dentro de Literatura significaba, entre otras cosas, establecer una relación que aseguraba (o por lo menos buscaba) un cierto prestigio y una legitimización como escritor. […] (Presentación del libro). Esto ha hecho posible que en la revista Literatura hayan quedado, para la posteridad, una variedad de producciones literarias provenientes de distintos autores.

 

 

Bibliografía:

Literatura Edición facsimilar – 1958 – 1959, Mario Vargas Llosa, Luis Loayza, Abelardo Oquendo, Cátedra Mario Vargas Llosa / Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Facultad de Letras y Ciencias Humanas, Lima 2011.

 

Carlos Tupiño Bedoya

Mecanismos internos . J. M. Coetzee

Mecanismos internos . J. M. Coetzee

El libro llegó a mis manos por una recomendación. Llamó mi atención ver en el índice los nombres de veintiún escritores y poetas de estilos y características muy diferentes como, por ejemplo: Italo Svevo, Joseph Roth, Philip Roth, Günter Grass, Walt Whitman, Gabriel García Márquez y William Faulkner, entre otros.

Mecanismos internos Ensayos 2000 – 2005 reúne una selección de ensayos del escritor sudafricano John Maxwell Coetzee, Premio Nobel de Literatura 2003.

Me gusta el estilo que emplea en cada uno de sus textos, en los que utiliza hábilmente los recursos literarios para crear una prosa muy atractiva, sin que eso desmerezca la profundidad de la investigación que se nota en cada uno de ellos.

Es por eso que los ensayos que integran este libro empiezan de maneras muy diferentes: haciendo referencia a los recuerdos de infancia del escritor tratado; llevando al lector a un suceso histórico o ubicándolo en el escenario que da origen a una novela que será analizada en el desarrollo del texto; también encontraremos uno que inicia con el hallazgo del cuerpo sin vida del escritor. Todos esos inicios son solamente el punto de partida en el desarrollo de los ensayos, en los que Coetzee intercala con mucha habilidad la biografía, obra y el contexto que rodeó a cada uno de los escritores y su producción literaria.

Este tipo de libros están entre mis preferidos, porque permite conocer autores y obras que van acompañadas con análisis de primer orden, como es el caso de cada uno de los ensayos de J.M. Coetzee, acerca de los cuales se puede leer en la contratapa del libro: […] Escritos con gran claridad y precisión, estos textos deleitarán a aquellos lectores ya familiarizados con los autores y sus obras y serán una introducción ideal para quienes se acerquen a ellos por primera vez.

Es por eso que, luego de leer Mecanismos internos, sólo nos queda ir a las librerías en busca de los títulos que hemos encontrado en los ensayos y que han despertado nuestro interés.

Es un libro que recomiendo y estoy seguro que, después de leerlo, ustedes también lo recomendarán.

 

 

Bibliografía:

Mecanismos internos Ensayos 2000-2005, J.M. Coetzee, DEBOLSILLO, Barcelona, 2010.

 

Carlos Tupiño Bedoya

 

Tocar los libros – Jesús Marchamalo

Tocar los libros – Jesús Marchamalo

Cuando encontré Tocar los libros sólo bastó que diera una revisada a sus páginas para darme cuenta que tenía en las manos un pequeño libro que, además de interesante, sería muy entretenida su lectura. Según su autor, Jesús Marchamalo, esas páginas se originaron de una conferencia que dio en Valladolid en el año 2001.

El texto que figura en la contratapa nos dice claramente qué clase de libro estamos por leer: […] Los libros hablan del carácter, los intereses y la personalidad de sus propietarios, y también la forma de ordenarlos en nuestras personales bibliotecas aporta datos significativos. Hay quien dice que las bibliotecas definen a sus dueños, y estoy seguro de que es cierto. Como en los estratos geológicos de un yacimiento arqueológico, los libros permiten ir desenterrando los restos de todos nuestros particulares naufragios.

Pero sobre todo, hay que reconocer a los libros una sorprendente capacidad colonizadora: se extienden por los sofás, toman las repisas, los cabeceros de las camas, las mesillas… Como un ejército victorioso ganan los altillos, los aparadores, las cestas de mimbre donde duermen los gatos. Hay libros indispensables que nos obligan a poseerlos, a conservarlos para hojearlos de vez en cuando, tocarlos, apretarlos bajo el brazo. Libros de los que es imposible desprenderse porque contienen fragmentos del mapa del tesoro.

Después de leer esas líneas ¿les ha sucedido algo parecido con sus libros? En mi caso, sí. Recuerdo que tenía una caja de madera con algunos libros y luego, con el tiempo, empezaron a aparecer más libros y la caja fue cambiada por un pequeño librero; luego, en ese pequeño librero ya no entraban los nuevos libros que habían llegado; los libros ya mostraban su capacidad colonizadora. Hasta ese momento no había mucho que pensar para mantener el orden en mi pequeña biblioteca de esos años.

Mientras leía el libro pensaba en mi biblioteca, ahora con medio millar de ejemplares, muchos de los cuales no tienen un espacio definido o tratan de hacerse un lugar en medio de los que han llegado antes. Necesitaba ordenar los libros pero, también estaba leyendo en esas líneas acerca de las diferentes situaciones que se presentan cuando se quiere ordenar una biblioteca. Entonces surgió la pregunta: ¿En qué orden?

Definitivamente el orden que tenga el propietario de la biblioteca es algo muy personal. Tengo inclusive un grupo de libros en espera de ser leídos. Acerca del resto estoy pensando seriamente en volver a ordenarlos, pero ¿cómo?

El autor del libro cuenta anécdotas que tuvieron algunos propietarios con sus bibliotecas al querer ordenarlas y pensé cómo sería en mi biblioteca; por ejemplo, si todo va alfabéticamente (cito primero el apellido y luego el nombre), no me gustaría tener el libro de cuentos de McCullers Carson junto a los ensayos literarios de poesía de Martos Marco; tal vez Rulfo Juan y Ribeyro Julio Ramón queden bien uno junto al otro pero, no vería nada bien los relatos de O’Connors Flannery junto a los ensayos de Oviedo José Miguel, o al periodista y escritor norteamericano Talese Gay junto al novelista ruso y clásico Tolstoi Lev.

En fin, ya estoy ideando un orden y creo que será por grupos y, dentro de ellos, en orden alfabético. En uno de esos grupos podrán ir las obras de Flaubert junto a Barnes Julian con el ensayo The Flaubert’s Parrot y otros ensayos acerca del escritor francés; y lo mismo se puede aplicar al resto de autores. Tarea nada fácil cuando hay variedad de libros. Esto originará que las novelas Eco Umberto vayan separadas de los ensayos literarios del mismo autor y así sucesivamente.

Dentro de esa capacidad colonizadora de los libros, tendría que considerar, a los e-books. Ya no sólo en el ordenador sino, también, en el kindle que ya ha empezado a archivar  libros en su biblioteca virtual. Ahí simplemente llegan y se archivan por orden alfabético según el autor. Me imagino cómo sería en ese orden mi biblioteca. Seguiré trabajando para llevar a cabo el orden que me estoy planeando. Sólo veo los libros y pienso: hay mucho por hacer.

En las páginas de Tocar los libros encontraremos interesantes casos acerca de los libros y sus dueños y, también, datos de las bibliotecas de muchos escritores conocidos que nos darán gratas e interesantes sorpresas.

Los animo a leer Tocar los libros, es un libro en pequeño formato pero, estoy seguro, que los hará pensar con respecto al orden de sus bibliotecas, sin importar el tamaño y, también, en ese poder colonizador de los libros. Estoy seguro que disfrutarán con la lectura y pensando en los cambios que harán en sus bibliotecas.

 

Bibliografía:

Tocar los libros, Jesús Marchamalo, Fórcola Ediciones, Madrid, 2010.

 

Carlos Tupiño Bedoya

Inquisiciones Otras inquisiciones – Jorge Luis Borges

Inquisiciones Otras inquisiciones – Jorge Luis Borges

Una muestra del legado literario que ha dejado Jorge Luis Borges.

Los artículos y ensayos ocupan una parte importante en la producción borgiana y, una excelente muestra de ellos la podemos encontrar en una edición que incluye dos magníficos libros de este tipo de textos que escribió el maestro Borges: Inquisiciones, el primero de ellos es del año 1925, los años de un  joven Borges y, Otras Inquisiciones, fechado en 1952. En ambos se halla presente el estilo crítico, analítico y objetivo del escritor argentino y, la diferencia de veintisiete años entre las dos publicaciones permiten ver que, en ambas producciones, se mantiene el uso del lenguaje culto, metafórico y muy borgiano que sirve como un sello personal en toda su producción literaria.

En Inquisiciones ninguno de los veinticinco textos lleva fecha, solamente contamos con el año de 1925 que aparece al inicio; sin embargo, en Otras inquisiciones, publicado en 1952, encontramos textos fechados en Buenos Aires en los años 1941, 1945, 1950, 1951, por citar algunos de los treinta y ocho artículos y ensayos que integran esa obra.

Desde el inicio del libro, que empieza con Inquisiciones, tenemos la oportunidad de leer acerca de escritores que tal vez no hayamos conocido su obra o su trayectoria. Por ejemplo, acerca de Diego de Torres Villarroel (1693-1770) quien nació, como menciona Borges, en una casa breve del barrio de los libreros de Salamanca (página 11) y nos muestra fragmentos de sus rimas y prosas, sin dejar de lado una reseña de su vida y trayectoria. También encontramos el artículo El “Ulises” de Joyce que inicia: Soy el primer aventurero hispánico que ha arribado al libro de Joyce: […] Hablaré de él con la licencia que mi admiración me confiere y con la vaga intensidad que hubo en los viajadores antiguos, […] (página 21) Resultan interesantes los puntos de vista que expone Borges en esos años. Uno de los textos que más llamó mi atención, por la habilidad del escritor argentino para el uso de metáforas, es un texto que se ocupa de la metáfora; lleva por título Después de las imágenes. Es uno de los más breves e interesantes porque nos muestra, según Borges, el uso de ese recurso literario en los años en que escribió esas líneas y en las que incluye estas palabras: […] Dimos con la metáfora, esa acequia sonora que nuestros caminos no olvidarán y cuyas aguas han dejado en nuestra escritura su indicio, […] (página 28).

Al continuar en el primer libro encontraremos otros artículos y ensayos acera de personajes como Quevedo, Sir Thomas Browne, Norah Lange, de la ciudad Buenos Aires y acerca del expresionismo, entre otros.

Al internarnos en Otras inquisiciones nos encontraremos con los textos escritos después de un cuarto de siglo; ahí podremos leer acerca de H.G. Wells, Franz Kafka, Oscar Wilde, C.K. Chesterton, Keats, Bernard Shaw, por citar solo algunos. No podían faltar textos acerca de lo que apasionaba a Borges: los libros. Se incluye un breve artículo titulado La muralla y los libros (con abundante e interesante información en su corta extensión) y el ensayo Del culto de los libros; al inicio de este incluye una declaración de Mallarmé: El mundo existe para llegar a ser un libro (página 283). También están presentes De las alegorías a las novelas y Sobre los clásicos. Sus títulos lo dicen todo.

Leer las páginas de Inquisiciones Otras Inquisiciones nos permite apreciar el nivel cultural y los autores y lecturas que formaron parte de la formación del gran escritor argentino. Es un libro que recomiendo y estoy seguro que disfrutarán con la lectura de cada una de sus páginas.

 

Bibliografía:

Inquisiciones Otras Inquisiciones, Editorial Sudamericana, S.A., sello Debolsillo, Buenos Aires, 2011.

 

Carlos Tupiño Bedoya

 

Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura – Néstor Tenorio Requejo

Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura – Néstor Tenorio Requejo

Para conocer más la obra de Mario Vargas Llosa.

Al visitar una librería encontré el libro Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura, un acierto de la editora nacional Arteidea Editores, cuya publicación nos entrega la recopilación de ensayos, acerca del mencionado escritor, efectuada por Néstor Tenorio Requejo. Esta edición es del año 2001, nueve años antes que Vargas Llosa obtuviera el Premio Nobel. Lo interesante es que este libro lo encontré junto con otros de literatura peruana de ediciones recientes, lo cual hacía parecer al libro como sobreviviente de una antigua edición.

Si bien es cierto que, a raíz del Premio Nobel otorgado a Mario Vargas Llosa, han aparecido algunos textos de ensayos acerca de su obra, uniéndose a los ya existentes, es también cierto que existe una amplia bibliografía acerca de la vida y obra del mencionado escritor, de la cual resulta muy difícil o casi imposible conseguir aquellos títulos que integran ese universo bibliográfico que permite acceder a un conocimiento más profundo de la producción literaria del escritor arequipeño.

En la contratapa del libro reproducen unas líneas del prólogo escrito por Marco Martos y que resumen lo interesante de la recopilación: Esta recopilación de trabajos académicos que hace el profesor Néstor Tenorio Requejo tiene un valor enorme, porque remplaza, con voces múltiples, el libro por ahora inexistente que necesitamos, que vaya un poco más lejos del clásico ensayo de José Miguel Oviedo y que aborde, sin excepción posible, toda la vasta obra narrativa de Mario Vargas Llosa.

Esas voces múltiples que hace mención Marco Martos resultan un gran acierto, porque nos da la oportunidad de leer ensayos escritos no solo por especialistas peruanos sino, también, por autores extranjeros que admiran y estudian la obra del Premio Nobel de Literatura 2010. Muchos de esos ensayos son inhallables en librerías o bibliotecas, como lo cita Marcos Martos.

En el prólogo, Martos escribe acerca de Vargas Llosa: […] pero es, sin duda, un novelista de un notable vigor y un ensayista perspicaz, inteligente, ordenado y, si bien fundamentalista, bastante persuasivo. Necesitamos tener convicciones muy arraigadas para no ser ganados por su argumentación. Varias de las novelas de Vargas Llosa son memorables y esto quiere decir que el lector promedio, que es el que siempre decide, recuerda sus tramas y sus personajes y de buena gana emprende segundas y terceras lecturas. Esas novelas son para mí La ciudad y los perros, La casa verde, Conversación en la catedral, La guerra del fin del mundo. Por esos relatos lo juzgo y también por El pez en el agua y por sus impecables páginas sobre Flaubert.

La edición es del año 2001 y ya se hablaba acerca del escritor peruano como candidato al Premio Nobel. Marco Martos inicia su prólogo con estas palabras: Los peruanos discuten cada año sobre si Mario Vargas Llosa obtendrá o no el premio Nobel de literatura. Se cruzan apuestas, se dan razones inverosímiles, las más, y luego se deja de lado el tema hasta que van pasando los meses y nuevamente se enciende la polémica. […]

Los trabajos que se incluyen en la primera parte del libro permiten un acercamiento global a diferentes aspectos en la producción del escritor arequipeño. En la segunda parte se encuentran los ensayos de las siguientes obras: Los jefes, La ciudad y los perros, La casa verde, Los cachorros, Conversación en La Catedral, Pantaleón y las visitadoras, La tía Julia y el escribidor, La guerra del fin del mundo, Historia de Mayta, ¿Quién mato a Palomino Molero?, El hablador, Elogio de la madrastra, Lituma en los Andes, Los cuadernos de don Rigoberto y La fiesta del Chivo. Los ensayos acerca de las obras han sido colocados en orden cronológico, conforme a su publicación.

Entre los autores de los ensayos encontramos a Wolfgang A. Luchting, José Miguel Oviedo, Roland Forgues, Ángel Rama, Julio Ortega, Ricardo González Vigil, Joseph Sommers, Luis Loayza, Miguel Gutiérrez, entre otros.

Leer este libro es aprovechar una excelente oportunidad para conocer más acerca del Premio Nobel de Literatura 2010. Los animo a emprender su búsqueda en las librerías.

 

Bibliografía:
Mario Vargas Llosa: El fuego de la literatura, recopilación de Néstor Tenorio Requejo, Arteidea Editores, Lima, 2001.

Carlos Tupiño Bedoya