Sólo para fumadores – Julio Ramón Ribeyro

Julio Ramón Ribeyro es un escritor al que vuelvo continuamente. Es un placer de releer sus cuentos, sus prosas apátridas, lo que anotó en sus memorias e, inclusive, sus ensayos y, además, resulta interesante cuando en mis paseos por librerías encuentro alguna primera edición de alguno de sus libros o, como en este caso, una edición hecha en España que incluye solamente el relato Sólo para fumadores.

Este relato un poco extenso, tal vez para muchos una novela corta o muy corta, resulta uno de los textos más personales escritos por el cuentista peruano. Tiene mucho de autobiográfico y se percibe la sinceridad y transparencia del autor, que nos narra en primera persona aquellos momentos o etapas en su vida en las que el tabaco tomo posesión de él. Es conocido el gusto de Ribeyro por el tabaco, el que finalmente le arrebataría la vida por un cáncer al pulmón.

Es un texto en el que su estilo narrativo no sólo nos permite internarnos en la historia sino, también, nos estremece con las situaciones que pone delante nuestro, debido a aquellos detalles que, tan abiertamente, como confesándose cuenta en cada línea.

En el inicio del relato leemos: Sin haber sido un fumador precoz, a partir de cierto momento mi historia se confunde con la historia de mis cigarrillos. A través del texto vemos desfilar los nombres de aquellas marcas de cigarrillos que pasaron por sus manos; aquellas que estaban de moda y que podían dar cierto status (falso por cierto) como sucede hasta ahora, y aquellas baratas, de tabaco negro y sin filtro que no resultaban muy agradables ni daba gusto mostrarlas en público: […] Era vergonzoso sacar del bolsillo uno de esos cucuruchos. […]

Julio Ramón nos va llevando por esa historia y nos muestra cómo, en diferentes etapas de su vida y en diferentes lugares, el tabaco se fue apoderando de su existencia. […] El fumar se había ido ya enhebrando con casi todas las ocupaciones de mi vida. […] Más adelante, escribe (ya estando en París): Ya para entonces el fumar se había infiltrado en todos los actos de mi vida, al punto que ninguno –salvo el dormir- podía cumplirse sin la intervención del cigarrillo. En este aspecto llegué a extremos maniacos o demoniacos, como el no poder abrir una carta sin encender un cigarrillo. […]

A través de la lectura, el cuentista nos  contará a los extremos que llegó por conseguir un cigarrillo. El lector puede sentir sus sufrimientos; nos hace testigos de sus entradas al hospital y, en fin, de todo aquello que significó una lucha en su vida.

En su Decálogo del cuento Ribeyro escribió: El cuento debe sólo mostrar; no enseñar. De otro modo sería una moraleja, y al final de Sólo para fumadores –un texto que está lejos de ser un cuento pero que está escrito con la fuerza de su ser– el escritor manifiesta lo mismo: Enciendo otro cigarrillo y me digo que ya es hora de poner punto final a este relato, cuya escritura me ha costado tantas horas de trabajo y tantos cigarrillos. No es mi intención sacar de él conclusión ni moraleja.

Se trata de un libro en pequeño formato y muy buena edición. Estoy convencido que es un libro de colección para todos aquellos que tenemos las obras de Ribeyro. Un gran acierto de la editorial española Menoscuarto al apostar por estas publicaciones y difundir obras importantes de la literatura.

sólo para fumadores

 

Bibliografía:

Sólo para fumadores, Julio Ramón Ribeyro, Menoscuarto, Palencia, España, 2009

La palabra del mudo. Antología, Julio Ramón Ribeyro,  Ediciones PEISA, Lima, 2002

Ribeyro El arte de narrar y el placer de leer – Antonio González Montes

ribeyro 8Como admirador de la obra de Julio Ramón Ribeyro, resulta muy gratificante poder leer y releer sus cuentos. En cada lectura podemos descubrir algo nuevo, podemos aprender más de la técnica empleada por nuestro mejor cuentista, ser testigos de su especial estilo para darnos las descripciones de los personajes, ciudades, situaciones y todo aquello que forma parte de la historia que nos ofrece y, sobretodo, cumpliendo el decálogo que escribió en relación al cuento.

He estado leyendo el libro Ribeyro El arte de narrar y el placer de leer, escrito por Antonio González Montes y resulta grato encontrarse con un texto que se dedica a analizar y explicar los treinta cuentos que integran los tres primeros libros de Ribeyro: Los gallinazos sin plumas (1955), Cuentos de circunstancias (1958) y Las botellas y los hombres (1964), los cuales aparecieron en el volumen I de La palabra del mudo (edición de 1994 para este libro).

En la contratapa podemos leer: La exégesis es clara y contribuye a que los lectores valoren mejor la originalidad de las historias, la complejidad de los personajes y la riqueza de las técnicas narrativas elegidas por el escritor. De ese modo, los conocedores de la obra de Ribeyro así como sus nuevos lectores podrán dialogar y enriquecerse con las inolvidables visiones del mundo (realistas y fantásticas) que nos obsequia el autor en sus magistrales cuentos.

En la Presentación leemos: El análisis de todos los cuentos de los tres libros elegidos permitirá que se aprecie en mayor medida el valor intrínseco de cada uno de los textos estudiados y la calidad global de estos volúmenes que cimentaron el prestigio de Ribeyro como el creador de mundos narrativos originales. […] en estas páginas, el lector podrá hacer un recorrido provechoso y válido por los mundos creados por Ribeyro en sus tres primeros libros. (p.10).

Antonio González Montes, Doctor y magister en literatura peruana y latinoamericana por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, divide su libro en dos partes: en la primera se ocupa del cuento y las técnicas narrativas; explica lo que es el cuento, prepara el terreno para poder asimilar el análisis de cada uno de los cuentos y poder sacar el mayor provecho; además, incluye un gráfico de la estructura del cuento.

Luego explica las técnicas narrativas, lo que es la narración y los diferentes tipos de narrador, cada uno de ellos con ejemplos tomados de los mismos cuentos de Ribeyro que, más adelante, son analizados.

En la segunda parte se ocupa del análisis de cada uno de los cuentos que integran los tres libros mencionados. Al empezar el análisis al primer libro (Los gallinazos sin plumas) explica el prólogo escrito por Ribeyro para esa edición. Resulta interesante la explicación que da, en la que considera la importancia del contexto en que fue escrito. Al respecto escribe: Dado el lapso transcurrido y lo que él implica se hace necesario referirse al modo en que Ribeyro presentó su libro ante el público de aquella época. Es verdad que puede prescindirse del prólogo para evaluar una producción literaria, pero consideramos que, en este caso específico, la apreciación de dicho texto ayudará a conocer mejor el pensamiento del escritor y las razones que lo llevaron a publicar el libro. (p.29). Estas consideraciones resultan muy útiles para poder entender mejor los cuentos.

Al inicio del análisis del segundo libro nos explica acerca de la carencia de un prólogo y a lo que el lector se enfrenta. En el tercero de los libros analizados, vuelve a mencionar la importancia del contexto (algo que todo buen lector debe tener siempre presente) y escribe: Antes de ingresar en el análisis de cada uno de los relatos de este libro de Ribeyro, conviene recordar el contexto en que fueron escritos. (p.143)

Al final de cada uno de los treinta cuentos analizados, nos ofrece un gráfico con la estructura del cuento, lo cual nos permite ver “gráficamente” la construcción hecha por Julio Ramón Ribeyro.

Los cuentos analizados que integran cada uno de los libros son los siguientes:

Los gallinazos sin plumas (1955)

Los gallinazos sin plumas, Interior L, Mar afuera, Mientras arde la vela, En la comisaria, La tela de araña, El primer paso, Junta de acreedores.

los_gallinazosAcerca de este libro, Ribeyro escribio: Si un mérito tiene mi libro es el de mantener la unidad del conjunto. Esta unidad reside más que en la forma, en la materia trabajada. Todos ellos -mis cuentos- transcurren en Lima, en las clases económicamente débiles, en ambientes deliberadamente sórdidos. Sirvientas, albañiles, pescadores, encomenderos, traficantes, recogedores de basura, lo que yo he visto de más tocante y significativo en nuestro pueblo, he tratado de animarlo, de infundirle vida y movimiento. La visión resulta al final un poco miserable, pero exacta y verosímil. (La tentación del fracaso, Seix Barral, Barcelona, 2003, p.47.)

Cuentos de circunstancias (1958)

cuentos de circunstanciasLa insignia, El banquete, El libro en blanco, La molicie, La botella de chicha, Explicaciones a un cabo de servicio, Página de un diario, Los eucaliptos, Scorpio, Los merengues, El tonel de aceite.

Las botellas y los hombres (1964)

lasbotellasyloshombresLas botellas y los hombres, Los moribundos, La piel de un indio no cuesta caro, Por las azoteas, Dirección equivocada, El profesor suplente, El jefe, Una aventura nocturna, Vaquita echada, De color modesto.

Ribeyro El arte de narrar y el placer de leer resulta un libro muy útil por la manera en que expone el análisis de los textos del cuentista peruano y ayuda a conocer y entender más los cuentos de Julio Ramón Ribeyro.

Bibliografía:

Ribeyro El arte de narrar y el placer de leer, Antonio González Montes, Fondo Editorial de la Universidad de Lima, Lima, 2010

La tentación del fracaso, Julio Ramón Ribeyro, Seix Barral, Barcelona, 2003

Una aventura nocturna – El arte de Ribeyro para describir un personaje

Una aventura nocturna – El arte de Ribeyro para describir un personaje

En sus Prosas apátridas (# 83), Julio Ramón Ribeyro escribe: El arte del relato: sensibilidad para percibir las significaciones de las cosas. Si yo digo: “El hombre del bar era un tipo calvo”, hago una observación pueril. Pero puedo también decir: “Todas las calvicies son desgraciadas, pero hay calvicies que inspiran una profunda lástima. Son las calvicies obtenidas sin gloria, fruto de la rutina y no del placer, como la del hombre que bebía ayer cerveza en el Violín Gitano. Al verlo, yo me decía: ‘¡En qué dependencia pública habrá perdido este cristiano sus cabellos!.’ Sin embargo, quizás en la primera fórmula reside el arte del relato. (Prosas apátridas, Seix Barral, Barcelona, Editorial Planeta Perú, Lima, 2006, p.70).

Es un texto en el que explica brevemente la forma en que se puede efectuar una narración pariendo de un hecho simple y, mediante esas palabras, incluir los elementos que tendrán que ver con el personaje y la historia.

Al leer los cuentos de Julio Ramón Ribeyro, podemos ser testigos de la maestría de nuestro mejor cuentista para describir todo lo que incluye la historia que nos cuenta: la atmósfera en la que se desarrolla la historia, los lugares que recorren los personajes, como las calles, los barrios, los callejones, las quintas y, sobretodo, la descripción que hace de los personajes que reflejan a los seres que inspiraron a Ribeyro a darles el nombre de la Palabra del mudo; una composición sicológica cuidadosa y profunda de sus personajes, como lo escribe Washington Delgado en el artículo Fantasía y realidad en la obra de Ribeyro, que inicia el primer volumen de la Palabra del mudo, Cuentos 1952 – 1972, Milla Batres Editorial, Lima, 1973, p.XII.

Acerca del título La palabra del mudo, Ribeyro escribió: He mantenido el de La palabra del mudo, si bien sé que ya no corresponde enteramente a mi propósito original, que era darle voz a los olvidados, los excluidos, los marginales, los privados de la posibilidad de expresarse. Y si lo he mantenido es porque dicho título ha cobrado para mí un nuevo significado. Quienes me conocen saben que soy hombre parco, de pocas palabras, que sigue creyendo, con el apoyo de viejos autores, en las virtudes del silencio. El mudo en consecuencia, además de los personajes marginales de mis cuentos, soy yo mismo. Y eso quizás porque, desde otra perspectiva, yo sea también un marginal. Introducción al cuarto volumen de La palabra del mudo, cuentos 1952 – 1992, Milla Batres Editorial, Lima, 1992, p.9.

El cuento Una aventura nocturna, escrito en 1958 y publicado en la mencionada edición, es una excelente muestra de la descripción, que hace Ribeyro, de un personaje. El escritor va tejiendo la historia y en cada paso va mostrando la característica que se convierte en la esencia del personaje, característica que Ribeyro se encarga de ir mostrando al lector desde el inicio del cuento: A los cuarenta años, Arístides podía considerarse con toda razón como un hombre “excluido del festín de la vida” (p.263). La frase que el escritor pone entre comillas se convierte en un anticipo de la descripción que hará de Arístides, un personaje idóneo para la historia, el cual mantendrá esa condición hasta el final; una historia en la que el personaje central tendrá un encuentro con una mujer, propietaria de un café cuya enorme terraza llena de mesitas estaba desierta, llamó su atención. (p.264)

En relación al entorno social del personaje nos dice: […] vivía en un departamento minúsculo de la avenida Larco, lleno de ropa sucia, de muebles averiados y de fotografías de artistas prendidas a la pared con alfileres. […] Arístides no era solamente la imagen moral del fracaso sino el símbolo del abandono. (p.263).

A lo largo de la historia se nos muestra la soledad que estaba presente en la vida del personaje, una situación nada cómoda para él y que, en manos del escritor, refleja a un ser del que se llega a sentir lástima. En un momento dice que Arístides lleva en la solapa la insignia invisible de la soledad y, como ser solitario: […] temblaba de gozo una semana sólo porque un desconocido se le acercaba para preguntarle la hora. (p.266).

En el relato, Ribeyro se encarga no sólo de mostrarnos la soledad y el fracaso de Arístides sino, también, sus sueños frustrados, sus anhelos inalcanzables, lo que nunca será. Es como si el fracaso, el descuido, la marginación y el abandono hubieran tomado forma humana y se hubieran convertido en Arístides.

Los animo a buscar este cuento y disfrutar con la lectura de la historia creada por Julio Ramón Ribeyro.

 

Nota: Las citas de Una aventura nocturna, han sido tomadas de La palabra del mudo Tomo I, Milla Batres Editorial, Lima, 1973

Carlos E. Tupiño

La caza sutil – Julio Ramón Ribeyro

La caza sutil – Julio Ramón Ribeyro

Un texto imprescindible para conocer en la etapa de ensayista que desarrollo Julio Ramón Ribeyro es el libro La caza sutil (ensayos y artículos de crítica literaria), publicado por Editorial Milla Batres el año 1976.

Este libro, que encontré en uno de mis paseos buscando libros viejos, incluye veintiún textos escritos entre los años 1953 y 1975 en las ciudades de París, Munich y Lima; la mayoría de ellos publicados en el diario El Comercio en esos años.

Encontramos títulos interesantes como: Gustavo Flaubert y el Bovarismo, Los Ríos Profundos, Crítica literaria y novela, Lima ciudad sin novela, Problemas del novelista actual, Las alternativas del novelista, Algunas digresiones en torno a El otoño del patriarca y su conocido texto El amor a los libros.

No deja de llamar la atención los textos acerca de la novela que escribió Ribeyro, cuya producción estuvo compuesta, en su mayor parte, por cuentos y también por sus Prosas apátridas y su diario La tentación del fracaso.

Al final del libro encontramos los Apuntes para una bibliografía de Julio Ramón Ribeyro, preparada por Luis Fernando Vidal, en la que nos ofrece una extensa relación de artículos y libros para los interesados en aprender más acerca de la obra de Julio Ramón Ribeyro.

Esta bibliografía está dividida en Obra del autor y Obra acerca del autor. Esta última contiene datos acerca de: Entrevistas, referencia; Crítica, comentario y, finalmente, Tesis.

Es un libro que, definitivamente, vale la pena encontrar y leerlo de principio a fin.

 

Carlos E. Tupiño

(Marzo, 2011)

Lima en 10 cuentos – Los gallinazos sin plumas

Lima en 10 cuentos – Los gallinazos sin plumas

En el libro “Lima en 10 cuentos” (ver entradas anteriores en el blog) publicado el año 1966 se incluyó el cuento “Los gallinazos sin plumas” que formó parte del primer libro de cuentos de Julio Ramón Ribeyro. Es difícil decir cuál es el mejor relato escrito por Ribeyro; sin embargo, éste es uno de los mejores y uno de los que mejor retrata la pobreza, la necesidad y, porque no decirlo, el abuso infantil.

Este cuento nos lleva a un corralón en el que viven dos muchachos (no dice la edad), el abuelo de éstos y un cerdo muy grande al que alimentan con la basura que los nietos tienen que recoger de los muladares en donde se dan cita los perros y los gallinazos en busca de comida. El cerdo cada vez demanda más comida y el abuelo les exige más a sus nietos a fin de tener bien alimentado al cerdo, el cual sería vendido una vez que ganara peso.

Se percibe en el desarrollo de la historia la unión entre los dos hermanos y el cuidado que tienen por el perro “escuálido y medio sarnoso” al que ellos cobijan.

Resulta interesante leer esta versión tal como fue publicada originalmente y, compararla con las posteriores versiones del mismo cuento en las que se pueden ver las variaciones hechas por el escritor.

Desde las primeras líneas se ven esas modificaciones o supresiones de palabras o frases enteras que mejoran el ritmo del relato. Estas se presentan a lo largo de todo el cuento y se notan más al llegar al desenlace, en donde con sólo suprimir dos oraciones (ya no figuran en la versión publicada en 1972 de La palabra del mudo Tomo I por Editorial Milla Batres) Ribeyro logra imprimir más fuerza evitando detalles que, si bien pueden ayudar a percibir sentimientos o sensaciones del personaje, podrían distraer la atención del correr de los segundos en esos momentos vividos por los personajes del cuento, sobre todo llegando al final.

Los invito a revisar textos que, luego de su publicación, fueron corregidos por su autor. Ahí podremos descubrir qué variaciones efectuó, qué es lo que quiso decir y mostrar con las palabras. Además, si estamos atentos podremos ver, en las correcciones hechas, algunos detalles acerca del estilo del escritor.

Carlos E. Tupiño

(Febrero, 2011)

Cuentos de circunstancias – Julio Ramón Ribeyro – Primera edición

Cuentos de circunstancias – Julio Ramón Ribeyro – Primera edición

En la exposición organizada por la Casa de la Literatura Peruana, acerca del cuento peruano, pude ver en exhibición muchas de las primeras ediciones de los libros de cuentos, algunas de las cuales eran: Huerto Cerrado de Alfredo Bryce Echenique, Azurita de Edgardo Rivera MartínezNahuin de Eleodoro Vargas Vicuña, Los gallinazos sin plumas y Cuentos de Circunstancias de Julio Ramón Ribeyro y muchas otras más; cada una guardando un pedazo de la historia del cuento peruano.

Unos días después me hallaba leyendo un ejemplar de la primera edición de Cuentos de Circunstancias (Editorial Nuevos Rumbos, Lima, 1958); este segundo libro de cuentos publicado por Ribeyro lo conseguí en uno de mis paseos en busca de viejos libros viejos.

Si bien es cierto que he leído y releído los cuentos de mi cuentista preferido, esta vez, al tener en mis manos una primera edición del libro, con sus páginas algo manchadas por el paso del tiempo, y, mientras leía nuevamente los cuentos podía sentir una satisfacción diferente; era como si me hubiera trasladado al año de su aparición y venta al público, en medio de esa sociedad contemporánea a los relatos contados por Ribeyro, sin que exista esa brecha en el tiempo que, de manera inexorable, siempre se instala entre el lector y la obra, aún a pesar que las historias y personajes de Ribeyro siguen siendo actuales en nuestra sociedad.

Los diez cuentos que incluye este libro –La insignia, El banquete, Doblaje, La botella de chicha, Explicaciones a un cabo de servicio, Página de un diario, Los eucaliptos, Scorpio, El tonel de aceite y Los merengues– fueron escritos entre los años 1952 y 1958, unos en Lima y otros en las ciudades de París, Madrid, Amberes y Munich.

Resulta interesante encontrar en la solapa del libro comentarios de personajes como Sebastián Salazar Bondy, el recientemente desaparecido maestro Luis Jaime Cisneros y Alberto Escobar. Cito las palabras de este último: “De gusto refinado, con un sentido melódico de la prosa, aficionado a la sugerencia de la imagen, Ribeyro recurre en algunas ocasiones a cierta atmósfera enrarecida y al efecto del desenlace. Buen conocedor de la narración del siglo diecinueve, ensaya una actitud intelectual para el análisis de los hechos y anécdotas de la vida cotidiana”. (Alberto Escobar, “La Narración en el Perú”, 1957).

A continuación pueden ver el video de una entrevista realizada a Julio Ramón Ribeyro después de ganar el Premio Juan Rulfo y a pocos meses antes de su fallecimiento. En esta entrevista, Julio Ramón habla de la construcción de sus personajes y cuenta cómo nació la idea para escribir La insignia, el primer cuento de este libro.

Que disfruten con las declaraciones de nuestro cuentista.

 

Carlos E. Tupiño

(Enero, 2011)

Lima en 10 cuentos

Lima en 10 cuentos

Hace unos días fui como tengo acostumbrado a buscar viejos libros viejos y, aquí, comparto con ustedes otro de mis hallazgos. Se trata del libro Lima en 10 cuentos (Ediciones de la Biblioteca Universitaria, Lima, 1966) que reúne relatos de diez escritores peruanos: Cera (César Vallejo), Sociales (Héctor Velarde), El trompo (José Diez Canseco), Duelo de caballeros (Ciro Alegría), El accidente (Eugenio Buona), El cuervo blanco (Carlos E. Zavaleta), Los gallinazos sin plumas (Julio Ramón Ribeyro), Cara de ángel (Oswaldo Reynoso), El niño de junto al cielo (Enrique Congrains) y Día domingo (Mario Vargas Llosa).

Estos cuentos nos permiten conocer no sólo la pluma de escritores peruanos cuya obra no está muy difundida en estos días, sino, también, nos lleva al mundo de esos personajes y contextos que nos sumergen dentro de los problemas sociales de la Lima de los años en que fueron escritos.

Resulta interesante encontrar, entre otros, un cuento de César Vallejo de quién se conoce y difunde mucho su excelente obra poética pero no así su obra cuentística; el cuento seleccionado formó parte del libro de cuentos Escalas publicado en 1923. También encontramos uno de los mejores trabajos –dentro de su excelente producción de cuentos- de Julio Ramón Ribeyro el cual formó parte de su primer libro de cuentos Los Gallinazos sin plumas, publicado el año 1954; otro de los seleccionados es Enrique Congrains cuyo cuento forma parte del libro Lima, hora cero publicado igualmente el año 1954. Del Premio Nobel de Literatura 2010 Mario Vargas Llosa, reconocido más por su labor novelística y ensayística, figura un texto que integró su primer libro de cuentos Los jefes, publicado el año 1959.

Con este libro, quienes gustamos de la narrativa podemos empezar la búsqueda de la producción literaria de estos escritores, que en muchos casos su obra ya no ha sido publicada desde hace muchos años, y adentrarnos en las historias que nos dejaron.

 

Carlos E. Tupiño

(Enero, 2011)